Por: Tania Sirias, Noel Gallegos y César Úbeda

Ante la petición de nicaragüenses radicados en Estados Unidos al congresista Mario Díaz-Balart, para que se elabore una propuesta legislativa donde se tomen medidas económicas similares a las de Cuba contra Nicaragua, como una forma de evitar una dictadura del presidente Daniel Ortega, el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez Ortega, mostró su desacuerdo ante una posible enmienda de tal magnitud
“Yo no creo que los problemas de Nicaragua los tenga que arreglar un país extranjero. Nuestro país es pobre, pero digno. Nosotros necesitamos de las ayudas internacionales para sobrevivir, ojalá un día llegáramos a ser autosostenibles en nuestra economía, donde haya más fuentes de trabajo, industria, producción, inversión, pero ahora dependemos de la ayuda exterior”, consideró Báez.
El secretario de la Conferencia Episcopal agregó que no cree que sea correcto aceptar que otro país imponga cualquier sanción económica, porque esto significaría sacrificar al país y empobrecer más a la gran mayoría.
Según Cuevas, el objetivo de esta medida es evitar el sostenimiento de la dictadura de Daniel Ortega, que logró reelegirse en el cargo a través de artimañas.
Distintas organizaciones nacionales están solicitando que se realicen nuevas elecciones generales en el país por los resultados fraudulentos, pero consideran la medida de Cuevas como un error.
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CONSECUENTES CON NUESTRA FE
“Tenemos que ser consecuentes con nuestra fe, que nos pide pensar en la gente más sencilla y más pobre, (por lo tanto) no podemos aceptar este tipo de propuesta (hecha) en el extranjero, porque al final son siempre las clases más desposeídas las que sufren las consecuencias”, estimó el prelado.
Monseñor Báez dijo que los problemas políticos de Nicaragua lo pueden y deben solucionar los mismos nicaragüenses, y que el año próximo debe de haber una mayor apertura al dialogo y dejar atrás los beneficios personales.
Por su parte, Dora María Téllez dijo que esta medida solo afectará a los nicaragüenses y el único beneficiado será Daniel Ortega pues “tendrá más razones para confrontar al imperio norteamericano”.
EXIGIR MÁS TRANSPARENCIA
Alejandro Lagos, directivo de Los Hijos de Nicaragua, organización que tiene miembros en Miami, expresó que la manera para presionar al gobierno ilegal que se instalará el próximo año es aumentar los procesos de transparencia en el país.
“No se debe sacrificar a los nicaragüenses con estas medidas y la propuesta que están haciendo Los Hijos de Nicaragua ante los Estados Unidos es que a través de las influencia que ellos tienen ante los organismos multilaterales, que financian al gobierno de Daniel Ortega, le exijan la transparencia del uso de los fondos que se le dan”, dijo Lagos.
Expresó que si deciden afectar los viajes y las remesas, caerán en lo mismo que están haciendo con Fidel Castro, pues los nicaragüenses estarían acorralados y habría mayor éxodo de compatriotas hacia los Estados Unidos, Costa Rica y otros países.
GOLPEARÁ ECONOMÍA

De lograrse esta decisión, lastimaría directamente a la población dijo Moisés Hassan, quien agregó que no está seguro a cuánto ascienden las remesas de Estados Unidos a Nicaragua, “pero sin esa plata se golpeará a la gente más vulnerable”.
Téllez coincidió con Hassan, ya que dijo que esa decisión afectará a la población más pobre y de las zonas rurales, que son las que reciben las remesas, así que no lo ve prudente en este momento, además que tampoco se afecta al gobierno.
Lagos agregó que en el país hay un alto índice de desempleo, porque las familias se ayudan con las remesas, pero Ortega recibe fondos de Venezuela, además que van a permitir que el clientelismo que practica Ortega aumente su base.
“Ortega nos quiere ver a todos los nicaragüenses haciendo filas para recibir el paquete alimenticio a través de Enabas, por lo que no vemos positivo esa medida”, expresó Lagos.
Agregó que no cree que sea correcto aceptar que otro país imponga cualquier sanción económica, porque esto significaría sacrificar al país y empobrecer más a la gran mayoría.

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