Lucía Navas
Una buena noticia es que los números oficiales indican que el empleo formal en Nicaragua está aumentando. La noticia no tan buena, de acuerdo al análisis del economista Adolfo Acevedo, es que en el mercado laboral del país aún sigue siendo mayor el subempleo.
Según el Banco Central de Nicargua (BCN), el número de afiliados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) creció 9.7 por ciento entre noviembre del 2010 y noviembre pasado.
En todo el año pasado la tasa de crecimiento de los asegurados fue del seis por ciento. Para el 2011 se proyecta crezca en promedio ocho por ciento.
Sin embargo, Acevedo sostiene conforme a las bases de datos de la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) para 2010, que “se ha deteriorado fuertemente la calidad del empleo”.
“Se han reducido en términos absolutos y relativos el empleo pleno y el empleo a tiempo parcial, mientras que se incrementó de manera masiva el subempleo”, asegura.
Los cálculos que da sobre la información del Inide, es que el subempleo pasó del 39.3 por ciento a 54.3 por ciento desde 2009.
Acevedo explica que el subempleo es aquel donde la persona trabaja más de 40 horas a la semana pero gana un salario inferior al mínimo y “aunque quisiera trabajar más para ganar más, se ve forzado a trabajar menos de las 40 horas a la semana”.
Otro elemento que destaca es que efectivamente disminuyó la Población No Económicamente Activa (PNEA), “porque decenas de miles de personas en edad de trabajar, que hasta entonces no se habían integrado al mercado laboral”, pasaron a ser parte de la Población Económicamente Activa (PEA).
Analiza que lo que ocurrió fue que, “ante la necesidad y la posibilidad de generar ingresos, decenas de miles de estudiantes en edad de trabajar (mayores de 14 años) abandonaron la escuela”. Pero además encuentra que se incorporaron decenas de miles de mujeres que antes se dedicaban por entero a los quehaceres domésticos, pasaron a desarrollar algún tipo de actividad laboral. “Estas personas que se incorporaron al mercado laboral encontraron fundamentalmente empleos precarios”, sostiene.
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