Anne Pérez Rivera
Con el cauce abierto y la calle hecha un polvazal se quedaron varios vecinos de la comunidad Gaspar García Laviana, de Ticuantepe.
La calle de unos cien metros de extensión y ubicada a la altura del kilómetro 13 de la carretera que va a Masaya, 1,500 metros hacia abajo, estaba pavimentada hace algunos meses.
Pero, obreros contratados por la paraestatal Albanisa arrancaron el pavimento y dejaron la calle de tierra por completo, con la promesa de que ese tramo sería incluido en el proyecto de adoquinado en la comunidad.
Los obreros hasta colocaron un rótulo sobre la obra de adoquinado en donde se indica que el tramo a ser revestido con adoquines será de 1,700 metros. Bajo ese parámetro, los vecinos afectados calculan que el mejoramiento de calle total debería alcanzar la calle que ahora se quedó de tierra.
“Llevamos meses esperando a que nos arreglen la calle, porque vemos mal eso que nos quitaran el pavimento, que ni estaba tan dañado, y ahora esto es un polvazal. Nos dejaron peor. Además, cuando las máquinas estaban quitando el pavimento, hasta quebraron la plancheta que protegía el cauce (al margen lateral izquierdo y derecho de la calle) y por eso se hicieron esos hoyos en la plancheta”, dijo Cristina Palacios, habitante de la comunidad Gaspar García Laviana.
REDUCTOR
Los vecinos, como medida para que los vehículos bajen la velocidad y disminuyan la cantidad de polvazal en el ambiente, hasta construyeron un reductor de velocidad de tierra.
Jeni Castro, vecina de la zona, dijo que los afectados aún esperan que se acabe el adoquinado.
A pesar del positivismo de Castro, los obreros que trabajaban en el adoquinado ya fueron retirados.
Además de la obra incompleta, la comunidad Gaspar García Laviana ya se había quejado porque los adoquines colocados en el proyecto se quebraron a pocos días de haber sido puestos. Como remedio, la empresa Mayco, que vendió los adoquines de mala calidad, repuso la misma cantidad de adoquines y el material dañado fue sustituido en su totalidad.
Hasta ahora, las autoridades locales no han indicado si la reposición de los adoquines de mala calidad incrementó el costo de la obra, de la cual tampoco se ha rendido cuentas.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A
