Por Auxiliadora Rosales
La apariencia frágil y delgada de Daria Mitrofanova, de 23 años, es más de una modelo de revista que la de una chef principal de cocina mediterránea, título que obtuvo en Francia en la escuela de Jacque Rabanel. Desde el 2006 reside en nuestro país, el cual dice amar. Entre sus metas para el 2012 está conformar una asociación que aglutine a todos los chef nicaragüenses y poner su toque gourmet a la cocina nacional.
¿Te gusta Nicaragua?
Yo amo Nicaragua. La amabilidad y la alegría del nicaragüense es lo que me ha encantado. Tienen una sociedad muy linda y religiosa, donde la prioridad es la familia. Son un pueblo maravilloso con una hospitalidad abierta a los extranjeros.
¿Qué opinión te merece la gastronomía nicaragüense? ¿Qué no te agrada?
Es muy rica y alimenticia. Me gustan mucho los lácteos: quesos y quesillos. Pero mi plato preferido es el gallopinto, aunque también me gusta la sopa de albóndiga. Lo que no me gusta es que usan mucho aceite, comen muchas cosas fritas, hay mucha grasa en la dieta que no es saludable para nadie, eso hace que suba el colesterol, trae problemas de obesidad y enfermedades cardíacas.
¿Cuáles son tus metas en el 2012?
Me gustaría impartir clases no solo de cocina, sino también de servicios al cliente en restaurantes y promover la cultura del vino y del té. Hay muchos té que son digestivos y que poco se utilizan en el país. Me gustaría hacer una asociación de chef nicaragüenses para compartir conocimientos y experiencias, y hacer de la cocina nacional algo más gourmet, integrar más vegetales y frutas en la cocina nicaragüense. En pocas palabras, me gustaría revolucionar la gastronomía en general, integrar a la familia entera a este arte que se llama cocinar.
Dices que comes de todo. ¿Cómo haces para estar en forma?
Mi secreto es no comer grasas saturadas y tomar mucha agua, por eso mantengo mi peso. También hago seis comidas al día; es decir, como poco pero seguido.