El jabón casero de limón es una receta que no falla cuando de limpiar el cutis se trata. Para hacerlo solo se necesita un jabón de glicerina, esencia de limón y ralladura de piel de limón.
Derrite el jabón en baño María y agrega la esencia de limón a medida que se vaya derritiendo.
Cuando esté totalmente líquido, añade trozos de limón rayado y coloca en moldes hasta que endurezcan.
Usa este jabón casero para lavar el rostro durante las mañanas y los resultados se notarán rápidamente.