Mabel Calero
En todo este año, el grano de oro se perdía con frecuencia de las fincas cafetaleras de Carazo. No porque los productores los dejaran “volados”, sino porque los delincuentes los sustraían de los cafetales, principalmente por la noche.
El robo de café fue masivo y dejó pérdidas económicas que hasta hoy no han sido cuantificadas.
Eso sí. Silvio Acevedo, pequeño productor, aseguró que de sus 15 manzanas, los “robacafé” arrasaron con la mitad de la cosecha. Su pérdida ascendió a 100,000 córdobas.
“El gremio de los productores no se atreven a denunciar los robos porque dicen que no se hace nada, pero es necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto y más el Ejército que es el encargado de resguardar la cosecha cafetalera”, mantuvo Acevedo.
Por su parte, el coronel Giovanny Pérez, jefe del cuarto comando del Ejército de Nicaragua, afirmó que la demanda es bastante por lo cual se les complica darle cobertura a cada finca cafetalera.
Los robos ascendieron a unos 12 quintales de café, según el coronel Pérez.
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