LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Bayardo Quinto Núñez

El perdón es de Dios

Ahora que vamos para otro año nuevo, es un espléndido momento para que los políticos, gobernantes de los cuatro poderes del Estado, miembros de asociaciones civiles y democráticas, y el pueblo, hagan una profunda reflexión con fe y esperanza de que en paz y armonía se puede lograr mejores resultados para el bienestar del país en todo y para todos.

La obtención de la paz interior es condición ineludible que debe iniciar con el reconocimiento consciente de nuestros pecados, porque no se puede tener paz ni darla si no tenemos paz con Dios y con nosotros mismos. Proverbios 28:13 dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; más el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”.

Los seres humanos no son perfectos, cometen errores, es de sabio reconocerlos y enmendarlos a tiempo. Solo Dios, su hijo y los ángeles del cielo son perfectos. Por tanto, hoy en día es cuando más vigencia cobra la palabra divina del Nazareno: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tengan miedo” (Juan 14: 27). Esta paz que nos señala las santas escrituras es paz interior del alma, no es la paz ofrecida por los seres humanos, proviene de Jesús y su padre.

Algunos gobernantes de los cuatro poderes del Estado, políticos de los partidos que hayan cometido pecado contra el bienestar común del pueblo, desarrollo de nación, que se hayan vuelto corruptos en la silla del poder, entre otras cosas, es oportuno que de corazón pidan perdón, de lo contrario engañan a su “conciencia” y mientras vivan lo mortificará.

Determinados gobernantes del orbe y políticos de los partidos, especialmente los nicaragüenses, pregonan querer la paz pero muestran al mundo migajas de paz, porque sus corazones no se han arrepentido por orgullo, soberbia, prepotencia, vanidad, etc., viven en eterno conflicto interno con su conciencia. Basta hacerse una catarsis para sopesar si nuestras acciones andan bien o mal.

Es justo que entre estos los políticos y los gobernantes de turno por la sanidad de nuestro futuro de nación, no continúen guerreando. Así no se logra nada, con unidad sí. Los nicaragüenses no podemos vivir en discordias por ciertos políticos y partidos inconformes. Queremos paz, tranquilidad y un trabajo digno.

Por el pecado de la ambición en algunos gobernantes, profesionales de la política, ansiosos por el poder llegan como que se les olvida lo prometido y que tienen la obligación primordial de trabajar para el beneficio del país y etc. Todos somos el pueblo de Dios.

Necesitamos el perdón de Dios. Si nuestros pecados no son perdonados, pasaremos la eternidad sufriendo las consecuencias de nuestros pecados. Afortunadamente, Dios es tierno y compasivo. ¡Está ansioso de perdonar nuestros pecados! Es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Se obtiene el perdón de Dios arrepintiéndose con fe, y, no se puede pagar a Dios por su perdón. Se recibe por medio de la gracia y misericordia de Él. Ya es momento de reflexión y paz. El autor es abogado y notario público

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