EFE
El presidente fundador del diario La Prensa, Roberto Eisenmann Jr., denunció este martes ser víctima de una persecución por parte del gobierno del presidente panameño, Ricardo Martinelli, debido a sus críticas, algo que el ejecutivo ha negado.
Eisenmann Jr. dijo que la Dirección General de Ingresos (DGI) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le notificó que debe pagar al Estado un millón y medio de dólares, tras una auditoría hecha a su empresa, Golf Coronado, S.A.
“La amenaza más seria es la del secuestro de la administración (de la empresa). Ojalá secuestren, para que todos se den cuenta de la clase de gobierno que tiene este país”, señaló el exdirectivo en una entrevista publicada hoy por La Prensa.
En una rueda de prensa, voceros del gobierno le recomendaron a Eisenmann presentar una denuncia ante el Ministerio Público, por los supuestos actos indebidos que pudiera haber cometido la administración de Martinelli, y que presente pruebas.
Eisenmann Jr., que también fue crítico con las administraciones anteriores, señaló en un programa de televisión en agosto pasado, que Martinelli era “un mandón. Como buen empresario autócrata, para él todo es una transacción y por esa vía compra cosas, negocios y diputados”, citó el diario.
Más recientemente, en un artículo de opinión, publicado el 16 de diciembre por La Prensa, señaló que el país va “de escándalo en escándalo, en lo que pareciera una bacanal de robos al dinero del Estado”.
El empresario, también fundador de la Cruzada Civilista, movimiento civil que combatió en las calles contra la dictadura del exgeneral Manuel Antonio Noriega, enfatizó que su empresa presentará todos los recursos jurídicos a su alcance porque no van a pagar.
Señaló que durante las administraciones anteriores también se le hicieron auditorías y nunca pasó nada.
En otra rueda de prensa, el director general de la DGI, Luis Cucalón, dijo que no existe ningún tipo de persecución contra Eisenmann ni sus empresas, aunque aseguró que no podía profundizar mucho sobre el tema, porque la ley se lo prohibía.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A
