La escritora costarricense Carmen Naranjo (30 de enero 1928-4 de enero 2012) durante su vida literaria estuvo profundamente vinculada a Nicaragua, primero a través de sus lecturas de Rubén Darío en su adolescencia, como le suele ocurrir a centenares de autores del mundo, y luego a través de un acercamiento más personal con narradores y poetas nicaragüenses que habían vivido en Costa Rica o que había conocido en encuentros literarios en otros países ajenos a Nicaragua y a Costa Rica.