Elízabeth Romero y Wilder Pérez
Representantes de organizaciones de derechos humanos coincidieron en calificar como “una burla” la pena establecida a los autores de la matanza en El Carrizo.
“Aquí la justicia se está mal utilizando, se está jugando con la dignidad de las víctimas de la ciudadanía”, expresó Karla Sequeira, abogada de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).
Carmona no descartó que los declarados culpables en menos de año y medio puedan estar libres, alegando “estrés carcelario”.
“Prevalece la inmundicia de la impunidad”, dijo Carmona.
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El argumento legal de “ ingesta de alcohol” y de “arrebato” como atenuantes de crímenes preocupa a la abogada de la CPDH, quien recordó que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) utilizó ese mismo concepto en la sentencia a favor de Farington Reyes, acusado de violación contra Fátima Hernández.
Roberto Petray, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Derechos Humanos (ANPDH), recordó que ya habían advertido de lo que podía pasar en el caso.
Lamentó que la justicia se incline de esa forma cuando “son situaciones políticas”. Petray mostró preocupación porque después de esto “todo mundo va alegar esa circunstancia”. A criterio de Petray con esta pena les están dejando la vía libre a los detenidos para que puedan pedir medidas que les favorezcan, por lo que recomendó a la familia ofendida que apele la resolución judicial. Por su parte, el arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, lamentó el fallo en contra de los responsables de los crímenes.
“Es lastimoso que hayan tomado esa decisión”, comentó Brenes, tras una misa a escolares católicos.
Sobre el supuesto de que los asesinatos fueron por influencia del alcohol, el arzobispo fue contundente: “Nada justifica, esté sano o bajo efectos del alcohol, quitarle la vida a alguien. Son actos que no deben cometerse”.
Brenes fue más allá de lo obvio. “Verdaderamente es triste que todavía los nicaragüenses nos dejemos llevar por el ardor de nuestros partidos y lleguemos a situaciones tan lastimosas, como es quitar la vida. Todavía no estamos maduros políticamente, porque no somos capaces de poder respetar a las otras personas que no piensan como nosotros. Creo que las elecciones municipales… ojalá que nuestros líderes políticos, que nuestras autoridades, tomen cartas en el asunto, y que este acto que hoy vivimos no se repita en noviembre, ni diciembre, ni jamás aquí en el país”, dijo.
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