El jueves de esta semana la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), condenó al régimen de Bashar al Assad por la criminal represión masiva e indiscriminada que está perpetrando contra el pueblo de Siria, y respaldó el plan de la Liga Árabe que insta al dictador a dejar el poder para que se restablezca la paz y se inicie en ese país de Oriente Próximo una transición hacia la democracia.