William Báez Sacasa

La nación en el aire

Me preguntan cómo definir el rumbo que lleva Nicaragua en este momento. Les respondo con una teoría metafórica comparativa. “Nicaragua es un avión jet de cuatro motores”. El piloto es el comandante Ortega, el copiloto doña Rosario. El viento de cola es favorable. La nave aérea se mueve con mayor rapidez. Los vientos son positivos para Nicaragua por ser los precios de nuestros productos de exportación, llegados a un nivel tan alto que establecieron “un récord” en 2011.

El primer motor del ala derecha es el sector privado organizado. Trabaja con efectividad porque el Gobierno tiene la inteligencia de mantener una estrecha relación con el Cosep.

El segundo motor del ala izquierda va a toda velocidad movido por los fondos del BID, Banco Mundial y el FMI Internacional, instituciones que han aprobado millones de dólares al actual Gobierno en los últimos cinco años

El tercer motor del ala izquierda está movido por la sociedad civil, las ONG, los partidos, etc.

El cuarto motor a la izquierda es impulsado por el gobierno de Venezuela, Chávez. Es el más fuerte de los motores, pero a la vez el más fácil de apagar por su actual fragilidad.

Trataré de explicar el comportamiento de cada uno de los motores del avión.

El primer motor: Cosep y Gobierno, los que por medio del Comité de Seguimiento se tienda a resolver muchos problemas.

“La triple A” (Aguerri, Arce, Alberto) ha funcionado.

Este motor no tendrá problemas, por el contrario, tiende a impulsar más al avión si fallan los otros motores. El año 2011 ha sido el mejor año de la economía de Nicaragua. Pero el peor para las instituciones.

Empero el viento de cola podría cambiar en la recta final del año.

Los precios de nuestros productos podrían caer.

La economía mundial pasará sus peores momentos desde la depresión de los años veinte y las demandas de nuestros productos caerá. (El café ha bajado 24 dólares desde enero).

El incremento de la gasolina y las incertidumbres que políticos impactaran considerablemente.

El segundo motor: está fortalecido por las instituciones financieras internacionales. El problema es que las paletas internas llamadas “waiver” pueden trabarse, lo cual provocaría la desestabilización y la fatal pérdida de altura de la nave. Actualmente el procurador ha resuelto nueve casos de 60. A igual número de “gringos caitudos” que tienen que certificar al procurador

El tercer motor: es la sociedad civil. Está ocurriendo un fenómeno sociológico llamativo: la rebelión de los indignados de la derecha y de la izquierda. El rechazo de los cuadros sandinistas contra el dedazo es apreciable en 34 municipios. El reclamo de los cachorros, desmovilizados de la tercera edad, víctimas de guerra etc. En la derecha se levantaron otras municipalidades por las decisiones del CSE. Estos movimientos son inéditos. No tienen líderes. Si se juntan pueden ser igualmente un factor peligroso de inestabilidad, no paralizan al avión pero disminuyen su velocidad al impactar el flujo de las inversiones y darle una imagen negativa a Nicaragua.

El cuarto motor: depende de la situación en Venezuela. Es el más susceptible de languidecer por los imponderables, el estado incierto de salud de Chávez y/o la posibilidad de que pierda las elecciones presidenciales. Si este avión se cae, nos caemos todos. Instamos al Gobierno y a todos los actores políticos, económicos, sociedad civil, iglesias, empresarios, a todos los que vamos en el vuelo, a dialogar, a entendernos y llegar a una concertación nacional con resultados positivos, para evitar que la nave se venga a pique y mantenga siempre su estabilidad en el aire.  

El autor es. dirigente conservador

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