Arnulfo Agüero
“El arte no se puede someter”, fue parte del memorial que dejó César Caracas, y que recopiló en un libro su esposa Mariadilia Martínez, quien hoy recuerda su legado a un año de su partida.
Este texto y otros registros de su arte dan un panorama de sus pinturas, dibujos y murales, así como de su pensamiento y el mundo que le tocó vivir.
Mariadilia también se ocupó de hacer un inventario visual de su arte, donde la mujer en diversas expresiones ocupa un lugar destacado.
Sus formas, si bien algunas mantienen la figuración cubista, otras son regionalistas y proyectan el tema de figura femenina, con títulos como Indias con calas , Dama con ojos verdes , Rostro de niña , Maternidad , Mujeres de mercados.
Asimismo, podemos encontrar en sus lienzos obras como la Rosa en la balanza , o En la columna, para citar otras más neoclásicas. En otras de sus composiciones se aprecian escenas de desnudos femeninos con máscaras .
Este sendero andado, una parte en Nicaragua, rescatando las raíces indígenas y populares, y la otra en otros países del mundo, incluyendo Miami, donde residió un buen tiempo, llevó al maestro Caracas a ser considerado una de las figuras notorias del arte contemporáneo nicaragüense y latinoamericano.
Para este pintor, el hombre había llenado el mundo de arte, porque este había nacido del hombre mismo, con la pintura y su belleza.
Como maestro ayudó a descubrir a sus alumnos esa vocación, en este sentido proclamaba que la pintura no es un objeto para colgarlo en la pared, o la escuela, sino que es cultura.
Paisaje, rostro, desnudo, mil formas y colores; gozo, dolor, agonía, y denuncia social, decía era el arte.
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