Hay niños de 1 a 3 años que aún toman pacha, cuando ya perfectamente pueden tener una dieta rica en vitaminas. Sucede que cuando tienen hambre lloran, no quieren nada más que leche. Error de los padres. Con dos vasos de leche al día, el niño completa los requerimientos de calcio.
Si se toma más de dos biberones de leche no querrá probar otra cosa, si con él se siente satisfecho, además de la comodidad porque con la comida, el menor tiene que masticar, hacer pedacitos la comida, sentarse…
La doctora Raquel Tejada señala que los niños están en una etapa de desarrollo y crecimiento, por lo que necesitan muchas calorías. Un niño moderadamente activo, de 4 a 8 años, podría requerir entre 1,400 y 1,600 calorías al día.
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