GAZA /AFP
Siete palestinos murieron ayer a causa de nuevos bombardeos israelíes en la franja de Gaza, desde donde fueron disparados más de 60 cohetes contra el territorio de Israel, en una espiral de violencia.
Dos palestinos murieron en la noche, en un nuevo ataque aéreo israelí contra la franja de Gaza, después que desde este último lugar se dispararon dos nuevos cohetes contra Ashkelon, en el sur de Israel, sin causar heridos, según una portavoz del ejército israelí.
“Uno de los artefactos fue interceptado por el sistema anticohetes ‘Iron Dome’ y el segundo cayó en una zona despoblada”, informó esta portavoz.
El ejército israelí desmintió haber realizado un ataque aéreo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que “el ejército israelí está preparado para extender sus actividades, las cuales continuarán mientras sean necesarias”.
Ayer, la aviación israelí realizó por lo menos nueve bombardeos en Gaza contra instalaciones de lanzamiento de proyectiles palestinos.
El general Yoav Mordejai, jefe de los portavoces del ejército israelí, acusó a Yihad Islámica de haber “escondido cantidades de armas provenientes fundamentalmente de Irán”.
Yihad Islámica prometió en un comunicado que su brazo militar iba a “continuar sus operaciones sea cual fuere el precio”. “A la escalada nosotros responderemos con la escalada“, agregó.
Moshe Yaalon, ministro de Asuntos Estratégicos de Israel, aseguró que Israel no está negociando con el Hamas, pero confirmó que este último se había dirigido a Egipto para “lograr una tregua”.
