Anne Pérez Rivera
La cascarilla de arroz, que hasta hace poco era el principal contaminante del municipio de San Isidro, será fuente de energía para la elaboración de ladrillos, ayudará a reducir el despale y hasta podría ser utilizada para la elaboración de plycen en el país.
alcaldías participaron en la feria de aprendizaje e inversiones, que concluyó ayer con el apoyo del Programa de Desarrollo Municipal de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo.
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“Lo que necesitamos es la inversión para la industrialización que nos permita fabricar las briquetas (marquetas de cascarillas de arroz). Ahorita la cascarilla de arroz es un problema de contaminación, pero tiene un gran potencial de ingreso y significa un gran avance en materia de ambiente”, explicó la vicealcaldesa de San Isidro, Mayela Roque, una de las participantes en la feria municipal de aprendizaje e inversiones.
Mensualmente, en el municipio matagalpino se generan unas 24 toneladas de cascarilla de arroz.
“Los municipios son el lugar ideal para invertir y ya hay proyectos listos que requieren la atención de la empresa privada y de la cooperación internacional”, dijo por su parte el alcalde de Nueva Guinea, Denis Obando.
EN BUSCA DE PADRINOS
En ese municipio, la Alcaldía expuso una docena de proyectos que buscan “padrinos”.
No obstante, según dijo Obando, el proyecto de mayor trascendencia es el nuevo sistema de recolección de desechos.
“Cinco comunidades en la periferia de Nueva Guinea tendrían la oportunidad de un servicio de recolección que estaría en armonía con el medioambiente”, dijo Obando.
alcaldías participaron en la feria de aprendizaje e inversiones, que concluyó ayer con el apoyo del Programa de Desarrollo Municipal de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo.
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