Gloria Picón Duarte
A solo ocho meses de las elecciones municipales los partidos políticos están sumidos en sus propias crisis internas y hasta el mismo Frente Sandinista enfrenta las suyas, pero también se habla de diálogo para solucionar la crisis de institucionalidad en la que está sumido el país.
El analista político Carlos Tünnermann señala que se debe recuperar la credibilidad de los procesos electorales y para ello es necesario un diálogo nacional que no debe ser confundido con una plática bilateral.
A criterio de Tünnermann, el grupo que está interesado en hacer un cambio debe “amarrarse los pantalones” y trabajar con las bases y convencerlas de que por la subsistencia del partido deben desprenderse de Arnoldo Alemán y si no se retira lo tienen que retirar.
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El partido rojinegro, que se ha caracterizado por tener una militancia disciplinada, en los últimos meses se ha visto fracturado debido a inconformidades dentro de la militancia que reclama por los dedazos en las candidaturas a alcaldes. También enfrenta la presión internacional a raíz de los informes de observación electoral de la Organización de Estados Americanos y de la Unión Europea y la incertidumbre de lo que va a pasar en Venezuela con la salud de Hugo Chávez y lo que pueda pasar en las elecciones en ese país.
Tünnermann señala que aún con todos estos problemas el Frente Sandinista tiene el control del aparato electoral, sin embargo un nuevo fraude sería muy arriesgado porque podría tener consecuencias en la cooperación bilateral y multilateral, lo cual sería gravísimo.
Mientras tanto la Alianza PLI también está viviendo su momento de crisis debido a que algunos se oponen a que haya un negociación con el Gobierno, ya que tienen la desconfianza de que haya “repartidera” como en el 2000.
El analista señala que lo que no se debe confundir es una plática bilateral con un diálogo nacional. Incluso señala que si el Gobierno no convoca a un diálogo nacional, los sectores interesados se pueden reunir y definir una agenda para que sea el soporte del diálogo bilateral de la Alianza PLI con el Gobierno pero manifestando el clamor de diversos sectores.
“Si solo se da el diálogo bilateral y no hay un diálogo nacional previo donde se elabore una agenda de nación de consenso los delegados que van a negociar van con una debilidad muy grande”, manifestó Tünnermann quien agregó que si van en un plano de debilidad lo que logren será muy poco y la ciudadanía lo que vería es quizá cambios cosméticos a cambio de la legitimidad de Ortega.
El analista manifiesta que las crisis hay que resolverlas porque de otra manera para las próximas elecciones habría división, aunque se pregunta que si no se dan los cambios necesarios en el CSE, ¿qué elecciones pueden haber?
