Lucydalia Baca Castellón
El incremento de la productividad agrícola alcanzado durante la zafra 2011-2012, que está por concluir, garantizará la producción de más de 13 millones de quintales de azúcar.
Esto además del consumo local, permitirá exportaciones de azúcar, melaza y alcohol, por el orden de los 240 millones de dólares, a pesar de la baja en los precios del azúcar en el mercado internacional.
En esta zafra que inició en noviembre y está prevista a concluir el próximo 4 de mayo, por efectos del buen clima se incrementó la productividad en los cultivos de caña, logrando rendimientos promedio de 75 toneladas por manzana.
En la zafra anterior el promedio no superó las 62 toneladas por manzana, señala Mario Amador, gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA).
Pero mientras el rendimiento de la productividad agrícola se incrementó, el rendimiento industrial disminuyó, como consecuencia de la mecanización del corte.
Según Amador, esto se debe a regulaciones ambientales que restringen la quema que exige el corte manual. El 65 por ciento de las áreas sembradas ahora se cortan con máquinas.
“Antes se quemaban los plantíos y ahí quedaban quemadas las hojas y la basura. Se llevaba únicamente la vara de caña. Ahora se corta en verde y la máquina lleva hojas y basura. Entonces se llevan más toneladas de producto, pero se produce menos azúcar, porque en el ingenio se separa la basura”, explica Amador.
SUBE PRODUCCIÓN DE AZÚCAR
La productividad industrial pasó de un promedio de 225 libras de azúcar por tonelada de caña en años anteriores, a 220 libras por tonelada en esta zafra. Sin embargo, este descenso no impactó en la producción de azúcar porque fue compensado con el incremento de la productividad y las áreas cultivadas.
[/doap_box]
“Cinco libras de azúcar por tonelada de caña parece ser poco, pero cuando se cortan seis millones de toneladas de caña se tiene una disminución considerable”, asegura Amador. Pero, pasar de 62 a 75 toneladas de caña obtenidas por manzana e incrementar de 77,140 a 84,000 las manzanas cosechadas permitió que la producción de azúcar subiera de 11.1 millones de quintales el año pasado a 13.2 millones este año. Del total producido se destinan 6.2 millones de quintales para consumo local e inventario de seguridad (cincuenta días de consumo).
Los restantes siete millones de quintales se exportarán principalmente a Estados Unidos, México, Venezuela y Canadá.
Según la CNPA de estas áreas cultivadas el 62 por ciento pertenece a los ingenios (San Antonio, Monte Rosa, Benjamín Zeledón y Montelimar) y el restante 38 por ciento a unos 800 productores individuales.
APORTAN A LOS INGENIOS
La Asociación de Pequeños Productores Independientes de Caña de Occidente (Aprico) cuenta con 200 asociados que cultivan unas 25,000 manzanas de caña en occidente. Su producción ronda los 1.7 millones de toneladas de caña, detalla José Antonio Mayorga, presidente de Aprico.
En el Pacífico Sur, 45 productores aglutinados en la Asociación de Productores de Caña de Rivas (Aprocari) cultivan cerca del 40 por ciento de las 7,000 manzanas que se siembran en la zona. Por ser de riego, en esta zona el rendimiento agrícola es mayor que en occidente. Ronda las 100 toneladas por manzana, detalla Michael Healy Lacayo, presidente de Aprocari.
DURA COMPETENCIA
La dificultad de competir con los ingenios por la compra o alquiler de las tierras ha llevado a los productores a establecer alianzas con estos para garantizar la venta de su cosecha. En algunos casos el ingenio se encarga de toda la cosecha y en otros el productor entrega la caña en los ingenios.
En el caso de occidente la inversión de los productores oscila entre 500 y 600 dólares por manzana. En Rivas, por ser de riego, se invierte entre 1,000 y 1,200 dólares por manzana.
A pesar de la competencia con los ingenios y con otros cultivos como el maní, el incremento de la productividad de la caña permite que el cultivo siga siendo muy rentable, sostienen Mayorga y Healy.
MERCADO GARANTIZADO
Según Amador, los problemas generados por el envejecimiento de los plantíos en Brasil y de sequía en México le han dado mucha estabilidad al mercado internacional del azúcar.
Healy añade que la decisión de grandes productores como Estados Unidos de utilizar la producción para producir etanol y energía, por los altos costos del petróleo, contribuye a la demanda.
“El mercado no está desabastecido, sino en un punto de equilibrio. Eso genera temor de que cualquier cosa pase en uno de los países grandes productores y provoca presiones especulativas que pueden permitir que se obtengan mejores precios”, asegura Amador.
Hace dos años hubo precios históricos de hasta 38 dólares el quintal de azúcar cruda (de exportación). Ahora ronda los 24 dólares.
LLEGANDO AL TOPE DE LA CAPACIDAD DE CRECIMIENTO
La meta del sector es continuar creciendo en la producción de azúcar en al menos cuatro millones de quintales en los próximos dos años.
“Eso nos llevaría al tope de la capacidad de crecimiento con los cuatro ingenios que tenemos. Para crecer más allá de 17 millones de quintales tendríamos que construir un ingenio adicional”, sostiene Mario Amador, de la CNPA.
Según Amador ha habido “algunos movimientos, sobre todo de extranjeros interesados en instalar un nuevo ingenio, pero todavía no hay nada concreto. Además, eso llevaría al menos cinco años de gestación por lo que de momento ese no es un proyecto con el que se pueda contar para planear crecimientos mayores”.
Michel Healy detalla que Aprocari “de la mano con el Ingenio Benjamín Zeledón desarrolla un plan de expansión para los dos próximos años que implica duplicar la producción. Elevando a 2.5 millones de azúcar producida y generar 35 megavatios de energía. La banca privada junto al ingenio financian el plan.
José Antonio Mayorga en cambio considera que para los productores de Aprico será muy difícil continuar creciendo. “De lograrse algún crecimiento no será significativo, no pasará de entre 5 y 7 por ciento”, afirma.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 C
