Martha Vásquez
“Es indignante que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia se hacen los sordos y desentendidos de la situación anómala que pasa en el Registro Público”, expresaron ayer notarios que han denunciado ante LA PRENSA la existencia de una “cadena de corrupción” en el Registro Público de la Propiedad y Mercantil de Managua.
Myriam Jarquín, directora nacional de los Registros Públicos, aunque admitió la existencia de falsificaciones, especificó que se dan fuera de la institución. Además afirmó desconocer las denuncias contra funcionarios del Registro.
Sin embargo Ivania Zeledón, extrabajadora del Registro, expresó que “es ridículo que la doctora afirme eso, cuando yo he sido testigo de las denuncias que han sido de su conocimiento”.
El magistrado Francisco Rosales, encargado de atender el Registro de parte de la Corte, admitió el martes pasado que existe un informe que revela que aún persiste el pago por “debajera” en el Registro, pero con “nuevos métodos”, sin detalles porque no tenía el documento a mano. Ayer expresó que aún no ha revisado el informe, “porque ha sido una semana irregular ”.
EXISTEN PRUEBAS
Entre las denuncias, según Zeledón, está la del notario José Luis Cuadra quien denunció ante la doctora Rosa Ortega, encargada del área mercantil y Maritza Halleslevens, titular del Registro, que Francisca Vado —quien resguarda sellos— le tenía retenido unos libros desde octubre del 2011.
Antes de Semana Santa, Vado le dijo (a Cuadra) que “sacara la cuenta de cuánto le iba a pagar porque ella haría los libros y como no se prestó a la corrupción los libros siguen retenidos”, expresó Zeledón.
También está el caso de otro notario que denunció a Francisca Vado y como prueba presentó un documento que ella le falsificó, agregó. La denunciante aclaró que los notarios no pueden denunciar públicamente porque el calvario se les agudiza en el Registro.
LA PRENSA buscó la versión de Vado a través de relaciones públicas, pero dijeron que estaba ocupada.
Zeledón fue despedida en diciembre pasado, señalada de cometer faltas muy graves en el desempeño de sus funciones, mismas que ella afirma no le han probado. Según ella, su despido, fue en desquite por no prestarse a la “cadena de corrupción”.
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