Hollande tiene una apretada agenda internacional

El presidente electo de Francia, François Hollande, tiene una apretada agenda internacional desde su investidura el 15 de mayo, que debería iniciarse con una cita en Berlín con la canciller federal alemana, Angela Merkel, para hablar de su voluntad de modificar la política europea.

El recién elegido presidente francés, François Hollande, saluda a los periodistas y simpatizantes desde el balcón de la sede de su campaña electoral en París, Francia. LA PRENSA/EFE

París/EFE

El presidente electo de Francia, François Hollande, tiene una apretada agenda internacional desde su investidura el 15 de mayo, que debería iniciarse con una cita en Berlín con la canciller federal alemana, Angela Merkel, para hablar de su voluntad de modificar la política europea.

El socialista Michel Sapin, conocido como amigo muy próximo de Hollande y posible ministro suyo, señaló hoy que la invitación hecha anoche por Merkel para que vaya a Berlín, en una conversación telefónica con el presidente entrante, tendrá que esperar al traspaso de poderes.

Dicho acto, según se confirmó hoy, será el próximo martes 15 de mayo, un día antes del primer consejo de ministros del nuevo Gobierno que habrá tenido que nombrar horas antes.

«Sólo cuando haya sido investido en el Elíseo podrá discutir de igual a igual» con Merkel, puntualizó el exiministro Sapin. El hasta ahora jefe del grupo socialista en la Asamblea Nacional, Jean-Marc Ayrault, cuyo nombre se baraja como futuro primer ministro, tras felicitarse de la llamada de Merkel al próximo jefe de Estado francés, insistió hoy en que «ahora va a hacer falta trabajar juntos y también que los europeos no tarden en reunirse».

A falta de una fecha concreta para esa cita urgente en Berlín, Hollande tiene que encajarla con su desplazamiento a Estados Unidos para la cumbre del Grupo de los Ocho países más desarrollados (G8) en Camp David, el 18 y el 19 de mayo, y que encadenará con la de la OTAN en Chicago, el 20 y el 21 del mismo mes.

Durante ese desplazamiento se espera una entrevista en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, Barack Obama, después de que éste se lo propusiera anoche en un contacto telefónico para felicitarle tras su victoria frente a Nicolas Sarkozy.

El líder socialista, que durante la campaña electoral había anunciado que enviaría a sus socios europeos una propuesta para materializar su intención de reformar el nuevo tratado para incorporar medidas para reactivar la economía y el empleo, tendrá su gran estreno con la cumbre informal convocada de forma extraordinaria entre el 30 de mayo y el 2 de junio.

El 18 de junio, sólo un día después de la segunda vuelta de las legislativas francesas en las que se verá si tiene una mayoría parlamentaria suficiente para sacar adelante su programa, el presidente habrá de participar en la cumbre del G20 (Grupo de países desarrollados y emergentes) en Los Cabos, en México, que se prolongará durante dos jornadas.

También tendrá dos días de duración el Consejo Europeo de Bruselas el 28 y el 29 de junio, que tendría que servir para la adopción de nuevas medidas que se hayan discutido en las semanas previas para estimular el crecimiento económico.

Desde el 3 de julio y hasta el 3 de agosto está prevista una sesión extraordinaria del Parlamento francés dedicada a la adopción de disposiciones que el presidente socialista considera urgentes, algunas de ellas como la ley de programación de las finanzas públicas o la reforma bancaria con una clara dimensión europea.

Todo eso sin contar con posibles cambios de última hora y con entrevistas con otros mandatarios que se podrían ir añadiendo a su agenda.

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