Elízabeth Romero
El 2011 fue un mal año en materia de derechos humanos, según el informe anual del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que considera que el año pasado estuvo marcado por hechos violentos relacionados sobre todo con el contexto electoral.
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“Ya casi estamos considerando al Gobierno de Nicaragua como un Estado que se encamina a la sistematicidad, en cuanto a la violación de derechos humanos y su accionar deficitario en materia de derechos humanos”, manifestó la presidente del Cenidh, Vilma Núñez.
El informe anual presenta un resumen de los casos donde se violentó el derecho contra la vida, como los casos de Coperna y la matanza de El Carrizo. Núñez consideró que el 2011 representó un retroceso en la materia.
La Procuraduría de Derechos Humanos en la Asamblea Nacional considera que el año pasado hubo una reducción de las denuncias por violaciones a derechos humanos en el país. Pero coincide con el Cenidh en cuanto a que la institución más denunciada fue la Policía Nacional.
El Cenidh detalló que de 1,600 denuncias recibidas en ese período, 609 fueron contra la Policía. El director del Cenidh, Mauro Ampié, estima que el aumento de las denuncias contra las fuerzas públicas pudo estar asociado a la violencia intrafamiliar, aunque las denuncias estuvieron relacionadas también con detenciones ilegales, malos tratos, y algunas sobre tortura. También fueron frecuentes denuncias por el retardo injustificado con que las autoridades del Sistema Penitenciario ejecutan las órdenes de libertad dictadas por autoridades judiciales. Igual, hubo denuncias de malos tratos en penales y abusos contra la Fuerza Naval, sobre todo en operativos contra el narcotráfico en el Caribe. “Esa es una de nuestras preocupaciones porque vemos que no se han tomado las medidas necesarias para rectificar estas prácticas”, refirió Ampié.
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