Elízabeth Romero y Élida Rodríguez
Luz Marina Torres, enlace de la comisión coordinadora de la Red de Mujeres contra la Violencia, criticó el Código de la Familia que está siendo aprobado en el parlamento, por considerarlo “discriminatorio” y “neoliberal”.
Según Torres, así como está redactado el Código los diputados desconocen que en el país hay familias desintegradas a causa de diferentes tipos de violencia que enfrentan las mujeres.
Y producto de esa situación, las madres que se ven obligadas a migrar en busca de empleo, muchas veces dejan a los hijos en manos de otros parientes.
El concepto “neoliberal” con que Torres critica al Código de la Familia es debido a que considera que toda la responsabilidad recae en la familia, al establecer a los padres la manutención de los hijos hasta 24 años.
Y al igual que otros sectores, Torres salió a la defensa de los grupos de la diversidad sexual.
En la edición de LA PRENSA del 23 de abril, el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, dijo: “Lo ordinario es que la familia esté fundada entre la unión estable de un hombre y una mujer, la familia ampliada, la familia de las madres solteras, de la tía, la abuelita, merecen también un tratamiento especial y una protección”.
David López, presidente de la Federación Nicaragüense de Asociaciones de Personas con Discapacidad (Feconori), insistió en que existen vacíos legales y contradicciones en el lenguaje que utiliza el código.
Por ejemplo, explicó que el mismo menciona y determina la existencia de “personas incapaces” para ser responsables de hijos, vivienda y trabajo.
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