Lucía Navas
Los personeros del Fondo Monetario Internacional (FMI) reconocen que las reformas al Sistema de Seguridad Social que han planteado al Gobierno como necesarias no gustan a los nicaragüenses. Sin embargo, los funcionarios persisten en señalar que las decisiones deben tomarse pronto para evitar problemas en el pago de las pensiones.
“Ese es un tema extremadamente delicado”, reconoce Gabriel Di Bella, representante del FMI en Nicaragua.
Yalí Molina, presidente de Amcham, considera que si bien es importante el acercamiento del Gobierno con los empresarios, “no es suficiente” para mejorar el clima de negocios. “Tenemos que pensar y pedirle al Gobierno que colabore en fortalecer la democracia, la transparencia y el Estado de seguridad y la institucionalidad que es importante”, afirma Molina.
Amcham espera que el Gobierno los incluya en las negociaciones de las reformas tributarias y al sistema de pensiones que se aplicarán este año.
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Durante la revisión de las finanzas y economía del país de parte de una misión del FMI hecha a inicios de mayo, se evaluó la sostenibilidad a corto y a largo plazo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Di Bella señala que “está claro que más o menos en cuatro años o cinco años, lo que hoy es un superávit va a ser un déficit” de las finanzas del INSS para asegurar el pago de las jubilaciones.
“Entonces los tiempos se acortan”, advirtió Di Bella al término de la conferencia Perspectivas Económicas Regionales e Implicancias para Nicaragua, que brindó a los miembros de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham).
“ES UNA DECISIÓN DE PAÍS”
Un documento del INSS puesto en su página web recoge como propuesta de reforma elevar a 65 años la edad para la jubilación y duplicar a 1,500 semanas el tiempo de cotización. También plantea aumentar la tasa de cotización a los trabajadores y eliminar la pensión mínima, entre otros cambios.
Di Bella aclara que el FMI no impondrá las medidas a implementarse para mejorar el ingreso del INSS, pero sí insistirán al Gobierno que “cuanto más tiempo se espere en resolver el problema, más drásticas van a tener que ser las soluciones”.
“Como todavía hay tiempo pueden ser graduales (las medidas) y es mejor ir empezando de a poquito a resolver”, recomendó.
Y reitera que la posición del FMI es que la reforma al INSS “es una decisión del país”. “Es necesario generar consensos. No se puede imponer nada a nadie. En esa mesa (de discusión) tienen que estar sentados los trabajadores, los empresarios y el Gobierno y se tienen que poner de acuerdo los tres de cómo hacer para reformar al Sistema de Seguridad Social”, apunta.
3.7% es la estimación de crecimiento económico para Nicaragua que hace el FMI para 2012, considerada insuficiente para acelerar la reducción de la pobreza.
El FMI considera que Nicaragua debe contar con reglas atractivas y claras en el sector eléctrico a fin de atraer más inversiones en proyectos renovables para acelerar el cambio de la matriz de generación, que actualmente es un 70 por ciento a base de derivados del petróleo. Yalí Molina, presidente de Amcham, considera que si bien es importante el acercamiento del Gobierno con los empresarios, “no es suficiente” para mejorar el clima de negocios. “Tenemos que pensar y pedirle al Gobierno que colabore en fortalecer la democracia, la transparencia y el Estado de seguridad y la institucionalidad que es importante”, afirma Molina.
Amcham espera que el Gobierno los incluya en las negociaciones de las reformas tributarias y al sistema de pensiones que se aplicarán este año.
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