Querida Nicaragua: El partido político que tiene más que perder al no ir a las elecciones es el PLI, partido prestigioso cuya representación legal la tiene Indalecio Rodríguez.
Pero ir a estas elecciones sabiendo que nada ha cambiado en el Consejo Supremo Electoral (CSE) no parece ser lo más cuerdo.
Yo soy de los que creo que no se debe ir otra vez a una contienda con los mismos magistrados del CSE.
Sin embargo, no todos piensan como yo.
Yo no soy dirigente de ningún partido. Soy liberal de principios y entré a la lucha de las elecciones presidenciales como alguien que podría unificar a la oposición, lo cual se logró en parte y nuestra Alianza PLI sabe con certeza que la elección la ganamos, aunque el genio tenebroso del CSE haya hecho diablos de zacate para dejar a don Daniel como ganador.
No tengo en mis manos la responsabilidad de dirigir ningún partido.
Distinto es el caso de Indalecio, quien tiene una espada de Damocles sobre su cabeza en una litis mañosa que el Consejo Electoral mantiene viva, para chantajear al PLI amenazándolo con darle la representación legal a otros que la reclaman.
Distinto el caso de Eduardo Montealegre, con una estructura partidaria organizada en todo el país, que tiene compromisos con líderes municipales y que conoce en carne propia las zancadillas de don Roberto, quien ya le quitó su partido una vez para dárselo a Eliseo Núñez (padre), en otra maniobra orquestada por los pactistas.
Cierto que es una especie de locura ir a estas elecciones sabiendo que los miembros del Consejo Supremo Electoral son los mismos especialistas en fraudes electorales, pero la política del danielismo, desde que se hizo dueño de todos los poderes del Estado, es la política del jaque mate constante.
Si no vas a la elección te quito la representación legal de tu partido y si vas te aplico las reglas de mi juego y te gano por fraude.
O lo que es lo mismo que decirnos: “Si te corrés te tiro, y si no te corrés te mato”.
O como beisbolísticamente hablaba el expresidente Bolaños: “Ni corrás que sos out”.
Como en un juego de ajedrez, si movés tu alfil para un lado te lo come la torre, si lo movés para el otro te lo come la reina. Te movás para donde te movás siempre te harán jaque mate.
Es una especie de locura ir a unas elecciones, conociendo todas las trampas de don Roberto y su Consejo Electoral y esperar que los resultados sean distintos.
Aquí no hay más ganador que el danielismo y los centenares de concejales danielistas regados por todo el país.
Pero hay que hacer esa locura para conservar la legalidad que te dan aquellos que son realmente ilegales.
Es un contrasentido, pero la política nuestra está llena de contrasentidos.
Hay líderes departamentales y municipales entusiasmados que se preparan para esta lucha y que aseguran que no se dejarán ganar.
Ellos conocen mejor que nosotros el terreno que pisan y a lo mejor le dan una sorpresa al tigre suelto que tenemos encima.
No estoy de acuerdo con ir a las elecciones, pero debo respetar a quienes piensan lo contrario.
El autor es director general de Radio Corporación.
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