Humberto Galo
Pese a eso, la presidente de Costa Rica, Laura Chinchilla, defendió este lunes en el Vaticano un modelo de desarrollo sostenido y denunció que el mundo se encuentra “al borde del abismo” en cuanto a cambio climático.
“Asombra y escandaliza que algunos todavía disfruten frente a la fosa que ellos mismos han cavado”, afirmó la mandataria durante la conferencia. “Costa Rica, un desarrollo sustentado en el amor a la paz y a la naturaleza”, pronunció en la Academia Pontificia para las Ciencias, en el Vaticano, tras reunirse con el papa Benedicto XVI.
[/doap_box]
Los cuarenta millones de dólares que el gobierno de la presiente costarricense Laura Chinchilla supuestamente ha invertido en la construcción de la carretera a orillas del río San Juan, podrían ser arrastrados por las lluvias del invierno. Así lo dio a conocer un grupo de ingenieros costarricenses, luego de recorrer 97 de los 160 kilómetros que componen esta vía.
En un informe presentado este lunes, los especialistas adscritos al Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), de la Universidad de Costa Rica, resaltaron que la ruta muestra ausencia de drenajes adecuados, inestabilidad en los cortes y rellenos de materiales que podría colapsar en la época lluviosa.

“En algunos tramos se colocaron piedras de río de gran tamaño como capa de rodadura, en otros se pusieron materiales muy arenosos que pueden ser desplazados por el tránsito, el viento o el agua. La mayor parte de estos materiales fue trasladada desde largas distancias y representa un costo importante”, señala el informe.
Además, en la mayoría de la carretera se abrió un derecho de vía desproporcionado que supera los 30 metros de ancho, aunque el área de rodadura es de seis metros de ancho.
“Esto implica mayores costos en el movimiento de tierra —corte y relleno— y en la construcción de drenajes”, apunta el documento.
Recientemente el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) de Costa Rica reconoció al diario La Nación, de ese país, que la carretera mandada a construir por su presidente, se ejecutó sin planos ni estudios de ningún tipo, causando una serie de daños ambientales instantáneos y progresivos calificados como graves al río San Juan.
Nota completa de la Nación en:
Resultado no refleja los $40 millones invertidos
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A
