Un juego al final de un entrenamiento de Suecia en la Eurocopa, que acabó con el portero Johan Wiland con los pantalones abajo y con el trasero a modo de diana, ha provocado polémica en el país escandinavo, donde algunos hablan de “acoso moral” y de “mal ejemplo.”
Los hechos ocurrieron al final del entrenamiento del martes de los suplentes, tras la derrota del día anterior contra Ucrania, y Wiland salió perdedor de un rondo en el que se trataba de no dejar caer el balón al suelo, por lo que sufrió el castigo de sus compañeros.
El incidente fue recogido por el tabloide “Expressen” y difundido por otros medios.
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