Tal como se dijo de Federico García Lorca, el Romancero , por la originalidad de sus romances gitanos cantando el salero de España, “estrellero” es Pablo Antonio. El poeta nicaragüense, quien, él mismo se nombró así en el auto soneto de PAC, publicado un poco antes de su muerte acaecida el 2 de enero de 2002.
Opinión
Azúcares y libertad
En momentos que los estados legislan sobre cuestiones sociales polémicas como la despenalización de las drogas, la eutanasia o los matrimonios del mismo sexo, es difícil determinar hasta qué punto un gobierno puede entrometerse en asuntos que lindan con la libertad individual, afectando nuestros hábitos y conductas cotidianas.
Cartas al Director
Recientemente se ha puesto de moda el supuesto escándalo en el Vaticano Como muy bien menciona el señor Adolfo Miranda en un artículo publicado en este Diario, esto no va más allá de la promoción de un libro y por cierto de muy mala intención. Conociendo el impacto que genera la Iglesia católica a nivel mundial, ya sea por los millones de fieles y en los no creyentes, cualquier nota en este sentido es lucrativa.
García Márquez pierde sus recuerdos
Hace cinco años se vienen comentando las deficiencias intelectuales progresivas del ilustre escritor colombiano, cuando en 2007 en Cartagena se conmemoró el 40 aniversario de su gran obra Cien años de soledad . En esa oportunidad Gabo no dijo “esta boca es mía”. Ahora ya no conoce a sus amigos.
Dos actitudes opuestas ante la prensa
Esta semana, dos presidentes latinoamericanos pusieron en un claro contraste la gran diferencia que hay entre un gobierno autoritario y otro demócrata, en lo que se refiere a la concepción del rol de la prensa y la relación del poder con el periodismo libre e independiente.
Vuelta de calcetín
Si a alguien le quedaba duda de que el sistema educativo de Nicaragua necesita un cambio total solo debe ver las cifras que en los últimos días ha publicado LA PRENSA sobre la cantidad de estudiantes de primaria que dejan la escuela, los millones que se pierden por este fenómeno y la ilógica distribución del presupuesto que se hace entre educación primaria y media, técnica y superior. Las cifras son espeluznantes.