A diferencia de dos exposiciones dedicadas a Picasso en Londres —una, en la Tate Britain, documentando su influencia sobre el arte moderno en el Reino Unido y, la segunda, en el Museo Británico, con la edición completa de la Suite Vollard—, a las que se podían entrar sin demora por el limitado número de visitantes, para acceder a la gran retrospectiva consagrada en la Tate Modern a la obra de Damien Hirst tuve que hacer una cola de tres cuartos de hora.
Opinión
España, ¿crisis o fracaso?
La pregunta me la hizo un periodista desde Buenos Aires: “¿España está en crisis o ha fracasado?” La duda es legítima. Malvada y con mala fe, pero legítima. Con un 25 por ciento de desempleados, que se eleva al 50 cuando se trata de los jóvenes, un sistema financiero en semibancarrota, que requiere 125,000 millones de préstamos del Banco Central Europeo para evitar el colapso, y una desconfianza creciente de los mercados en la capacidad del país para afrontar sus deudas, es aceptable plantearse la cuestión: ¿crisis coyuntural o fracaso del modelo económico?