Miles de activistas indígenas y estudiantes que marcharon ayer en Río de Janeiro, y la ONU, hicieron un fuerte llamado a los líderes mundiales presentes en la Cumbre Río+20, la mayor jamás celebrada en la historia de la ONU, concluir el encuentro con un acuerdo histórico que frene la degradación ambiental del planeta y combata la pobreza. “El tiempo no está de nuestro lado”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
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