Twitter: Fabian_Med
EL ESPÍA
Como si nos faltara, un espía. No es suficiente que tengamos el peor tribunal electoral del mundo, que gobierne un presidente que se eligió a la brava, que nos quieran echar a perder un río por el sur, que los narcos tengan hasta magistrados, de remate, como si nos faltara, un espía. Sí, sí, de esos mismos de la guerra fría. De esos que tienen doble personalidad, que se meten en los cuarteles, que seducen a los incautos y ponen en peligro la nación, porque pueden entregarle al enemigo nuestros secretos más íntimos Un momento ¿Qué enemigo? ¿Qué secretos? Algo no huele bien en toda esta historia.
¡ENEMIGO A LA VISTA!
Un enemigo en estos momentos es muy conveniente. Para el Gobierno y para el Ejército. Para el Gobierno, porque puede justificar todas sus transgresiones a las libertades de sus ciudadanos, “en aras (como se ha dicho desde los primeros tiempos) de la defensa de nuestro sagrado territorio que se ve acechado” por fuerzas extrañas. No sabemos cuáles son pero ahí deben estar. Y para el Ejército, porque esgrime jubiloso una razón para su existencia después de más de 20 años de estar asumiendo el papel de “boy scouts”. Todo el aparato militar se tensa porque hay enemigo a la vista, se activan los programas de inteligencia y contrainteligencia “porque estamos siendo espiados ¡e infiltrados! por el enemigo”. En fin, es la vuelta de los buenos tiempos.
TORPE
Este espía colombiano, si bien se saca de los mismos moldes de la guerra fría, no se parece en nada a los que Hollywood nos acostumbra mostrar en sus películas. No circulaba por Managua en un convertible con artilugios de sofisticada tecnología, tampoco llegaba al casino rodeado de bellas mujeres, ni se comunicaba por satélite con sus jefes Este no. Rentaba un humilde cuarto, se comunicaba desde cibercafé, por correos de uso gratuito y se movilizaba en taxi cuando no en bus. Bastante torpe para ser espía. Imagínese que tomaba fotos de las bases militares cuando ahora hay satélites que las logran mejor sin arriesgar nada. Dejó tanto rastro con sus preguntas que, si es espía, estaba haciendo todo para que lo capturaran. Tal vez un mal espía.
CADÁVERES
No estoy diciendo que el espía es inventado. No estoy diciendo que no exista alguien que desde afuera quiera saber lo que pasa aquí adentro. Lo que quiero decir es que encuentro extraño el tamaño que se le ha dado a la presencia de un tipo lenguaraz, que se hace pasar por periodista y desde ahí compra y vende información al mejor postor. Ya la palabra espía me resulta muy grande. Espía Secretos Enemigos Traición a la patria ¿Es que no nos damos cuenta? Estamos reviviendo cadáveres. Alguien está fabricando una realidad a la medida de lo único que sabe hacer.
NOVELÓN
El asunto es que estamos hablando de espías en Nicaragua. El novelón del mes. Todos los funcionarios con término vencido siguen ahí, cobrando sus cheques y tomando decisiones ilegales sin que nadie los elija. Ya aburre hablar de eso. Vienen otras elecciones con los mismos refinamientos fraudulentos de las pasadas. Eso es película vista. Al suave al suave, sin que nos demos cuenta, nos van cargando como deuda nuestra lo que gasta Ortega. Ahí dejalo, después Caruna nos condona. Hay nuevos temas de qué hablar.
DE PELÍCULA
Pero si no le gustan las películas de espías, no tiene por qué desviar su atención al Consejo Supremo Electoral o al dinero que se le está cargando. También hay películas de aventuras. Megaproyectos. El gran canal. Sueñe que todos los nicaragüenses seremos millonarios. Lloverá dinero. “La obra más importante del mundo en este siglo”, certificó el siempre ecuánime Edén Pastora. No, no trate de acordarse de que hace poco también se prometió una refinería, enfóquese en esto Deje que sean estos “sacrificados hombres de la patria” los que se encarguen de esas cosas aburridas, asuntos electorales, de dinero que viene, va y se pierde, de leyes, de impuestos Usted sueñe. Y sea feliz.
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