Roy Moncada
Mientras un proyecto social clausuró La Chureca, en las afueras del botadero nació otro vertedero.
Los carretoneros, algunos vehículos particulares y hasta operarios de la Alcaldía de Managua son los señalados de alimentar este vertedero que está ubicado entre el barrio Rafael Ríos y anexo Alemania Democrática, en el Distrito Dos de Managua.
Alfredo Jiménez, vigilante de la entrada a La Chureca, expresó que no se puede controlar que las personas llenen dos cuadras de desechos sólidos, porque a ellos les compete cuidar solo donde la cooperación española ejecuta el proyecto del cierre del vertedero.
En la zona donde abunda la basura y se respira el permanente humo debido a las quemas, pobladores como María Elena Ortiz, tienen problemas respiratorios. Y hasta la fecha la solución es encerrarse en sus casas para que el impacto en su salud sea menor.
CICLO DE LA ESCENA
La Alcaldía de Managua limpia la entrada a La Chureca dos veces por semana, pero la basura siempre está en el lugar. La falta de vigilancia le da espacio a que algunas personas no se molesten en llevar la basura hasta el lugar que corresponde.
Este proceso cíclico está presupuestado en los 40 millones de córdobas que la Alcaldía tiene cada año para la limpieza pública, pero de concebir un plan disminuiría el monto requerido para limpiar los vertederos ilegales en la capital.
Los afectados señalan que los chatarreros son otros que propician el lugar insalubre, todo por quemar basura para extraer cobre.
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