Managua/ACAN-EFE
El juez Quinto de Distrito Penal de Managua, Julio César Arias acumuló hoy en un solo expediente las causas por narcotráfico, entre otros delitos, contra Henry Fariñas, el empresario de espectáculos contra el que supuestamente iba dirigido el atentado en el que hace casi un año murió el trovador argentino, Facunda Cabral.
Fariña es procesado por la justicia nicaragüense por narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado, y también es mencionado en otro caso contra una supuesta red de traficantes que involucra a un exmagistrado del tribunal electoral del país.
El juez Arias, admitió este lunes la solicitud del Ministerio Público de procesar en la misma causa a Fariñas y el exmagistrado del Consejo Supremo Electoral, Julio César Osuna, por estar ambos vinculados con el presunto capo costarricense Alejandro Jiménez, alias «El Palidejo».
«La actividad realizada por los acusados que se señalan en uno y otro expediente guardan relación y conexión en cuanto a los delitos que han sido formulados por el Ministerio Público», explicó Arias en una audiencia especial efectuada en Managua.
Según la Fiscalía, tanto Fariñas como Osuna tenían nexos con «El Palidejo», procesado la justicia guatemalteca como principal sospechoso de ser el autor intelectual del ataque que acabó con la vida de Cabral el 9 de julio de 2011 en Guatemala.
«El Palidejo» también enfrentará a partir del 30 de julio próximo en Nicaragua un juicio por narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado, según decidió Arias la semana pasada.
Además de el exmagistrado electoral, Arias decidió enviar a juicio a una veintena de personas, entre ellas Karla Fariñas, hermana de Henry, por ser supuestos miembros de una red internacional de tráfico de personas que estaría relacionada con el grupo colombiano Los Fresas y la banda mexicana Los Charros, ligada a La Familia Michoacana, de acuerdo con la acusación.
A Osuna, además de los otros tres delitos, es acusado por falsedad ideológica, porque supuestamente facilitó documentos de identidad nicaragüense a narcotraficantes del extranjero, incluido a «El Palidejo», que en Nicaragua se movía legalmente como José Fernando Treminio Díaz.