Guillermo Miranda
Este 19 de julio Ortega vuelve a celebrar un aniversario más de la revolución que le robaron al pueblo, por lo que volveremos a ver la Plaza de La Fe llena a reventar con las aproximadamente 30 mil personas que caben en ella, pero que la propaganda gobiernista la convertirá en un millón. Sería interesante preguntarle hoy al pueblo si aquella insurrección contra Somoza fue para que Ortega y sus muchachos nos entregaran posteriormente en brazos del comunismo, doctrina que gracias a Dios desapareció con el siglo pasado.
Últimamente hemos estado viendo a los funcionarios de Ortega deshacerse en elogios al excelente estado de nuestra macroeconomía. Pero resulta que después de 33 años todavía no hemos podido superar los estándares económicos de finales de la década del setenta, en que éramos gobernados por la dinastía; lo que quiere decir que las ansias de un cambio no eran por motivos económicos, sino por hambre de libertad, de respeto a nuestras leyes y Constitución, misma hambre que hoy 33 años después padecemos. Las exportaciones para 1979 llegaban a los 650 millones de dólares y para la década de los ochenta bajaron a menos de 200 millones como consecuencia de las estupideces que se hicieron en esa época. Quién no recuerda el día que todos los nicaragüenses amanecieron millonarios porque la devaluación de nuestra moneda era tal que solo agregándole ceros a los billetes se podía comprar una libra de frijoles. Cuántos nicaragüenses han muerto y cuántas generaciones más tienen que perderse porque Ortega continúa con sus ideas calenturientas de socialismo, esta vez disfrazado de solidario, etcétera. Pero la realidad es que en la actualidad somos el país más pobre del continente, con una desocupación que supera el 50 por ciento, todo esto mientras la familia gobernante se enriquece día a día al mejor estilo somocista.
¿Qué diferencia hay entre la corrupción de ayer con la de hoy? Que la corrupción de hoy es mayor me contestó un héroe de la revolución de los ochenta. En los próximos días se conocerá la decisión que adoptará la administración del presidente Obama con relación al waiver de la propiedad. Hoy sabemos que aunque Ortega venda como gran logro los 60 casos resueltos, todavía quedan más de trescientos casos sin resolver, por lo que la decisión de Obama estará basada estrictamente en relación al “interés nacional de los Estados Unidos”, esto por supuesto según el criterio de la actual administración. Dependiendo del resultado de la resolución, los nicaragüenses y resto del mundo sabremos el valor que el señor Obama le concede a la lucha de un pueblo que como el nuestro lleva a la fecha 33 años de sufrimiento pagando con sangre sus ansias de libertad. Durante todo este tiempo hemos visto a nuestras familias emigrar por falta de futuro, hemos visto a nuestros hijos hacerse adultos sin haber tenido la oportunidad de un futuro mejor, hemos visto cómo nos hemos convertido en el país más pobre de América, y lo que es peor hemos visto degradarse los valores de nuestra sociedad, al colmo de endiosar a un dictador por unas cuantas migajas que caen de la mesa del poder, convertidas en láminas de zinc, cerdos, pollos y una que otra vianda. Por ello considero que hace 33 años Ortega nos robó el futuro, por lo que ruego a Dios que no permita que nos robe el sueño de ser libres y de vivir en democracia un día.
El autor fue comandante de la Resistencia Nicaragüense y actualmente es miembro del PLI.
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