Eugenia Toledo-Keyser
Al alba se levanta
con una taza y un remedio
conoce la vista desde el décimo piso
las luces apresuradas la noche se apaga
las nubes de lunes acurrucado
el martes cuando sale a las diligencias
las carreras alrededor de la Plaza de Armas
el miércoles de vuelta a las oficinas
y también los jueves, aunque el ejecutivo no está
y se somete a la presión de la angustia
el viernes es lo inmediato para la siguiente
el sábado se encierra disipa los cansancios
ni invitada ni visitada ni nadie a la puerta
clausura de domingo la lluvia
de un peligroso lunes que repite
el miedo de abrir los ojos en otra semana.
