Eugenia Toledo-Keyser
Mi palabra es paciencia
la perseverancia eterna
que antes se rebelaba
hoy ocupa su territorio y
en silencio pone huesos
en una tumba de cemento
como en una página.
Mi palabra siente
no aquí adentro
sino en la conciencia
que antes se rebelaba
hoy ocupa su territorio
en la vejez del tiempo.
Mi palabra es blanca
es mi osamenta
que un día marcará su territorio
saldrá de la lluviosa infancia
ingresará en lo rojo de la tierra y
mis huesos encontrarán su origen polvoriento
mi cadáver, mi humanidad,
estos versos.
