LA HABANA/AFP
En el carro también iba el activista demócrata cristiano sueco Jens Aron Modig, de 27 años, quien al igual que Carromero, sufrió lesiones leves. Ninguno de los dos han comentado las circunstancias del siniestro. Fariñas relató que durante al arresto fue “golpeado en el pómulo izquierdo” y liberado “sin cargos”, al igual que los 20 detenidos que estuvieron con él en el cuartel de Tarará, después de ser interrogados.
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La muerte del disidente Oswaldo Payá deja un “vacío de liderazgo” en la oposición cubana, excluida de toda actividad política por el régimen comunista y debilitada por sus propias divisiones, según analistas y activistas.
“La muerte de Payá es un gran golpe para la oposición en Cuba. Él diseñó una senda para un cambio político anclada en la sociedad cubana”, manifestó Michael Schifter, presidente de Diálogo Interamericano, un prestigioso centro de estudios de Washington.
Payá alcanzó notoriedad en mayo de 2002, cuando en vísperas de la visita a la isla del expresidente estadounidense Jimmy Carter (1977-1981), entregó al Parlamento cubano 11,020 firmas en respaldo a una iniciativa para cambios políticos, llamada Proyecto Varela, que fue desestimada por el régimen.
“El mérito opositor de Payá estaba en haber estructurado un camino posible, una agenda moderada basada en demandas desde la calle cubana, para retar al gobierno cubano a partir de su propio orden constitucional”, según el analista cubano Arturo López Levy, profesor de la Universidad de Denver (Colorado, EE. UU.).
“La muerte de Payá deja un vacío de liderazgo en la diezmada oposición cubana”, que “se debate entre erráticas declaraciones hostiles a las gestiones mediadoras de la Iglesia católica y una falta de hoja de ruta”, opinó en un artículo publicado en el portal Infolatam.
El Proyecto Varela de Payá, quien creó en 1988 el Movimiento Cristiano Liberación (MCL) que cinco años después aglutinaba a numerosos disidentes, contemplaba un referéndum para aprobar reformas políticas y libertades civiles y económicas.
La respuesta del presidente Fidel Castro al Proyecto Varela fue doble: convocó a su propio referéndum que declaró “irrevocable” el socialismo en Cuba y desató una ola represiva contra los seguidores de Payá.
En la “Primavera negra” de 2003 fueron arrestados y condenados a largas penas de prisión 75 disidentes, buena parte del MCL. Payá no fue tocado; jamás estuvo preso, salvo breves arrestos y un período de tres años de trabajo obligatorio.
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