Elízabeth Romero
“Para que veas que estamos pendientes”, dice la leyenda de una fotografía de Luis Felipe Ríos Castaño, que según este se la enviaron sus superiores de la inteligencia militar colombiana.
El espía colombiano, declarado culpable por ese delito, aparecía retirando el dinero que le enviaron para el pago suyo y de los dos oficiales del Ejército que le colaboraban, también sentenciados a 17 años de cárcel, estos por un tribunal militar.
En un vídeo, que el Ejército de Nicaragua hizo público el martes, Ríos Castaño aparece refiriéndose al tema por el cual fue detenido. “Vine a Nicaragua por una propuesta de dispensa judicial de la inteligencia militar del comando de las fuerzas militares de Colombia, por 14 procesos que tengo pendientes en Colombia por estafa”, así lo expresó Ríos.
Además aseguró que fue contactado por el servicio de inteligencia militar del comando general de las Fuerzas Armadas de Colombia en el 2007, utilizando como agente indicador a Gerardo Chadid Santamaría, quien entonces fungía como webmaster del sitio www.unff.com, un sitio no oficial de debates militares.
La información la enviaba al correo: Afrs2011 @gmail.com y la clave de ese correo es excelenciamil52012, todo en mayúscula.
En el mismo señala que hubo planes gestionados por “la agencia” para solicitar a los soldados nicaragüenses que “los tasó en tres mil y cuatro mil dólares”, sostiene.
En una ocasión, afirmó, que estaba en Estelí conversando con Amaru Antonio Álvarez cuando le llamó el colombiano que lo contactó y quien era su jefe inicial, Juan Díaz Granados, “y fingiendo acento español” se hizo pasar por la revista española en la que este aparecía como corresponsal.
Igual, dijo, llamaba a Leónidas Castillo. Supuestamente la identidad de Granados es Carlos Andrés Pérez Parodyi, graduado en la Escuela Naval de Cadetes almirante José Prudencio Padilla.
En diciembre pasado, aseguró, debió viajar a Panamá porque hubo cambio de jefes. En Panamá necesitaban que conociera al coronel que iba asumir el cargo “por protocolo, no sé”. Dice que se alojó en el Hotel Montreal piso sexto, pero la reunión fue en el Radison.
En la reunión supo que quien lo iba a dirigir era Felipe García, cuya identidad señala es José Isaac Ricaurte Pino.
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