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“Draghi se verá perjudicado si lo hace y también si no lo hace”, dijo Carsten Brzeski, economista de ING Group en Bruselas. “Se puso en una situación en extremo difícil. Las expectativas son muy altas”.
El BCE se ve presionado a bajar los costos crediticios luego de que tres reducciones de tasas de interés desde noviembre no lograran evitar que los rendimientos de los bonos subieran a niveles récord en España e Italia, lo que amenaza la supervivencia del euro.
El BCE archivó su programa de compra de bonos en marzo en un contexto de oposición.
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Los bancos centrales examinan su caja de herramientas en busca de formas innovadoras de destrabar el crédito bancario y mantener a flote una economía mundial que se debilita.
En agosto se cumple el quinto aniversario de la crisis financiera, y las autoridades de la Reserva Federal (Fed), de los Estados Unidos, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra se reunirán la semana próxima. Los bancos centrales, quienes enfrentan una recuperación global vacilante a pesar de que proporcionaron billones de dólares de liquidez y tasas de interés cercanas a cero, tienen que considerar nuevas estrategias para combatir la desaceleración.
“Los bancos centrales buscan otras formas de impulsar sus economías y llevar crédito a sectores de las economías que lo necesitan y no lo consiguen”, dijo Nathan Sheets, jefe global de economía internacional de Citigroup Inc. en Nueva York y exdirector de la división de finanzas internacionales de la Fed.
Entre las opciones que barajan las autoridades monetarias, además de la posibilidad de duplicar sus políticas anteriores, se encuentran el traslado de parte del riesgo crediticio de nuevos préstamos a sus propios balances y obligar a los bancos comerciales a pagar por depositar fondos en los bancos centrales.
La probabilidad de políticas aún más flexibles lleva a John Stopford, jefe de renta fija de Investec Asset Management en Londres, a recomendar a los inversores la compra de bonos de economías tradicionalmente seguras, tales como los Estados Unidos, y a sugerir que no se conserve efectivo.
SEGUIR INTENTÁNDOLO
“No es evidente que los bancos centrales hayan sido efectivos, pero van a seguir intentándolo”, dijo Stopford.
El Comité Federal de Mercado Abierto —FOMC por sus siglas en inglés— del presidente de la Reserva Federal, Ben S. Bernanke, se reunirá el 31 de julio y 1 de agosto un día antes que el consejo gobernante del presidente del BCE, Mario Draghi, y el comité de política monetaria del gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King.
Las últimas reuniones de las instituciones terminaron con la extensión por parte de la Fed de su programa Operación Twist, la reducción de la tasa de referencia del BCE a un bajo nivel récord de 0.75 por ciento y la reanudación de la compra de bonos del Banco de Inglaterra.
Ante una crisis de la deuda europea que se extendió a España y un mercado laboral estadounidense estancado en un desempleo de 8.2 por ciento, pronto podrían verse obligados a hacer más.
El Fondo Monetario Internacional redujo en julio su pronóstico de crecimiento de 2013 para las economías avanzadas de 2.1 a 1.9 por ciento. Mantuvo su estimación para 2012 en 1.4 por ciento.
MANTENER TASAS DE INTERÉS “EXCEPCIONALMENTE BAJAS”
Los bancos centrales pueden seguir utilizando herramientas que ya han adoptado. La Fed puede decidir extender su compromiso de mantener las tasas de interés “excepcionalmente bajas” hasta mediados de 2015 en lugar de hasta fines de 2014, según Roberto Perli, director gerente a cargo de análisis de políticas de International Strategy Investment Group Inc., en Washington.
Neal Soss, economista jefe de Credit Suisse en Nueva York, considera que hay una oportunidad, contra tres, de que la Fed inicie otra ronda de compra de bonos la semana próxima y las probabilidades de que este acuerde, en su reunión de septiembre, el lanzamiento de una tercera ronda de flexibilización cuantitativa, conocida como QE3, son casi de dos a tres, agregó.
En el BCE, Draghi podría reiterar su disposición a nuevas reducciones de tasas. El BCE reducirá su tasa clave a 0.5 por ciento en septiembre para proteger la estabilidad de los precios y abaratar los préstamos a los bancos con problemas de fondos, dijo Ken Wattret, economista jefe de mercado para la zona del euro de BNP Paribas SA.
El propio Bernanke dijo este mes al Congreso que la Fed analiza una serie de otras opciones de flexibilización de la política en caso de que la débil recuperación económica no logre reducir el desempleo.
“No hemos tomado una decisión específica por el momento, pero buscamos formas de abordar la debilidad de la economía en caso de que sea necesario impulsar una recuperación sostenida en el mercado laboral”, dijo a la comisión bancaria del Senado el 17 de julio.
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