La reciente muerte de Oswaldo Payá Sardiñas, quien era el principal líder opositor cívico a la dictadura de los hermanos Castro en Cuba, ocurrida recientemente a causa de un sospechoso accidente automovilístico, inevitablemente nos trajo a la memoria al doctor Ramiro Sacasa Guerrero, el destacado líder liberal de la oposición cívica a la dictadura sandinista de los años ochenta, quien murió también en un sospechoso accidente de carretera, el 27 de septiembre de 1981.
Precisamente este domingo 29 de julio de 2012 se cumple el 90 aniversario del natalicio del doctor Ramiro Sacasa Guerrero. Esta es una ocasión propicia para recordarlo como el prestigioso líder político liberal democrático y civilista que fue, organizador del Movimiento Liberal Constitucionalista (MLC) para enfrentarse al dictador Anastasio Somoza Debayle que estaba empecinado en la reelección presidencial y dispuesto a hacer cualquier cosa, y pagar cualquier precio, con tal de seguir en el poder.
Vale la pena recordar unas memorables y otra vez actuales palabras del doctor Sacasa Guerrero, pronunciadas el 25 de julio de 1976 cuando iba a cumplir 54 años y con ese motivo sus correligionarios y amigos le hicieron un homenaje público: “La gran lección que debemos aprender de lo que ha ocurrido —expresó el recordado líder liberal democrático— es que los pactos políticos no son la cura contra el continuismo y la ilegalidad. No se puede pactar con quien quiere perpetuarse en el poder y tiene todos los medios para materializar sus ambiciones. En una democracia, la cura contra el continuismo es la alternabilidad en el poder y contra la ilegitimidad de un gobierno, el marco constitucional. El continuismo y la ilegitimidad representan las crisis más agudas del sistema democrático y para superarlas debe hacerse uso de los recursos legítimos creados por el mismo sistema”. Y recalcó que esa debía ser la línea de conducta política y “la bandera de un liberalismo renovado y beligerante… De un liberalismo que dignifique la justicia, que preserve el derecho, que defienda el imperio de la ley y de la libertad”.
Consecuente en su lucha cívica contra el somocismo, el doctor Sacasa Guerrero se unió con el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal en Movilización Nacional y el 15 de diciembre de 1974 fue uno de los fundadores de la Unión Democrática de Liberación (UDEL).
En mayo de 1981, bajo la dictadura sandinista de los años ochenta, el doctor Sacasa Guerrero propugnó para que el MLC se convirtiera en PLC y se integrara en el Consejo de Estado —órgano colegislativo dominado por el FSLN—, sosteniendo que la lucha democrática se debe librar en todos los espacios posibles y contradiciendo de esa manera a otros opositores para los cuales participar en aquel organismo del Estado sandinista significaba legitimar a la dictadura. El doctor Sacasa Guerrero dio en el Consejo de Estado una ejemplar batalla política por la democracia, pero cuatro meses después, el 27 de septiembre de 1981, murió en un misterioso accidente de tránsito.
Al doctor Ramiro Sacasa Guerrero se le debe recordar como el dirigente político liberal íntegro y consecuente que realmente fue, tal como deben ser los verdaderos líderes de la lucha por la libertad y la democracia.
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