La poeta que huye al público

Nació en Masaya hace poco más de seis décadas. Monimbó es el lugar que no cambia por ningún otro. Escribe sus poemas desde cualquier rincón de su casa, donde recuerda esas juventudes acumuladas cuando pasó por periodista, relacionista pública y bibliotecaria. Hoy solo se declara poeta y sufre con las entrevistas.

Por: Róger Almanza

Nació en Masaya hace poco más de seis décadas. Monimbó es el lugar que no cambia por ningún otro. Escribe sus poemas desde cualquier rincón de su casa, donde recuerda esas juventudes acumuladas cuando pasó por periodista, relacionista pública y bibliotecaria. Hoy solo se declara poeta y sufre con las entrevistas.

::: Poeta y periodista. Es una combinación que contradice el pánico escénico que sufre.

El hecho de ser poeta no quiere decir que sea extrovertida. Si fuese Shakira seguro que me encantaría. Yo asumo ser así desde mi nacimiento.

::: ¿Periodismo es una carrera que tiene que ver con mucha relación social?

Yo creo que me equivoqué al estudiar periodismo, pero siempre me gustó escribir y cuando pensé en una profesión lo primero que pensé fue en periodismo, porque era lo más ligado a escribir. Solo pensaba en el periodismo escrito y fue en donde me inicié.

::: ¿Le encontró el gusto a la carrera?

Si se trataba de escribir reportajes o temas de investigación me sentía bien y creo que lo hice bien. Mi problema era cuando me mandaban a entrevistas y lo peor es que los entrevistados terminaban entrevistándome a mí.

::: ¿Entonces qué llevaba al periódico si al final no hacía las entrevistas?

Mi jefe se reía. Lo más memorable que recuerdo fue cuando me tocó ir a una casa de citas y las mujeres del lugar me preguntaron mi opinión sobre el servicio que ellas brindaban. Me fui del lugar y no llevé la entrevista. Mi jefe se burló diciendo que contrataría a esas mujeres para que hicieran mi trabajo.

::: Me sigue pareciendo raro porque también trabajó en relaciones públicas…

Sí. Casi toda la vida. 20 años en relaciones públicas en el sistema bancario. Tenía que hacerlo aunque me moría de los nervios.

::: ¿Ya perdió el miedo?

Quién sabe.

::: ¿Cómo hará este 20 de agosto cuando realicen el simposio en su honor?

Yo no sé si voy a hablar. Pero si me toca haré de tripas corazón. Siempre que voy a hablar en público les advierto que soy una mujer de pocas palabras.

::: Cuando le toca hablar en público ¿cuáles palabras son las de cajón, las que siempre usa?

Todas son útiles a esa hora, las que me salgan.

::: ¿Se siente más poeta o más periodista?

Definitivamente soy más poeta que periodista. El periodismo es un ejercicio que dejé atrás y la poesía es inherente en mí.

::: En el medio se le conoce como una de esas poetas que se aparta por sí sola del gremio…

Eso sí es cierto. Nunca me han apartado, pero cada quien tiene su forma de ser. Yo solita me aparto porque me gusta más la vida íntima. A mí me gusta en cierto modo la soledad y aunque sí disfruto de muchas amistades y en las conversaciones no dejo de ser una mujer introvertida.

::: Si no fuese poeta…

Me hubiese encantado ser fotógrafa. La fotografía es un arte y es una linda profesión. Estuve recibiendo cursos de fotografía, pero el profesor hasta me ponía a hacer cálculos de todo tipo para medir la intensidad de la luz y cosas así, me asustó y renuncié.

::: ¿Cómo se da cuenta de que va a parir un poema?

El poema cuando viene, viene solo y cada poeta tiene la forma de saberlo. Hay muchos poemas que andan en mi cabeza y pueden andar durante años y poco a poco van saliendo, pero hay poemas que los he escrito de una sola sentada.

::: Sus temas preferidos…

Los temas que han movido y conmovido a la humanidad a lo largo de su historia como el amor o la muerte.

::: ¿Dentro del gremio de los poetas dónde se ubica usted?

No me he puesto a pensar en eso. Jamás he pensado en donde encajo en este gremio. Eso sí, la fama es en lo último que yo pienso.

::: ¿Le parece fea la fama?

No. El poeta que es famoso que lo disfrute.

::: ¿Cómo valora usted misma su obra?

Solo te lo respondería con unas palabras de un famoso escritor, Jorge Luis Borges: “Lo único que yo he hecho es escribir algunos poemas que no me deshonran”.

::: Habrá momentos de su vida que nunca olvida, dignos de ser escritos…

Te voy a decir algo, pero no lo publiqués. A un artista le preguntaban cuál ha sido su día más memorable y contestó: “No fue un día, fue una noche” (risas).

::: Bueno, también se vale.

No… ya en serio. Tengo muchos momentos memorables, entre ellos el nacimiento de mis hijas. También tengo días memorables que comparto con la naturaleza.

::: También tendrá cosas que no le agradan de la vida.

Quizá los políticos.

::: Pero no ha escrito nada en contra de ellos.

No, no lo he hecho. Es que no entro en esa dinámica. Lo que pasa es que cada poeta es movido por cosas muy determinadas y los políticos no son fuente de inspiración en mí.

::: El amor es de sus fuentes de inspiración, ¿se declara enamorada?

Totalmente. Uno puede amar tantas cosas, no solo a una pareja o a los hijos, sino al universo o a la vida misma.

::: ¿Al país?

Por supuesto.

::: ¿Se iría del país en algún momento?

Jamás. Amo mi ciudad (Masaya) mi pueblo. Es de mucha tradición y tantas expresiones culturales tan increíbles. La identidad de Masaya es tan definida y arraigada con la gente que ama y promueve sus costumbres y tradiciones, difícilmente hay una ciudad similar en el país.

::: ¿Cree que la poesía en Nicaragua cumple con esa misión de llegar a todos los espacios?

Creo que sí. Pero podría haber una discusión sobre cómo hacerlo, si llevar la poesía hasta los niveles primarios o subir el nivel cultural de la gente con poesía sencilla que mantenga calidad, porque al pueblo no se le puede dar cualquier cosa que leer.

::: Aquí usted es una fuente para muchos estudiantes…

Vienen muchos estudiantes de primaria y secundaria. Yo les apoyo porque les dejan investigaciones sobre poetas y soy yo la que estoy aquí, aunque me da pesar, muchas veces vienen algunos que solo lo hacen por cumplir con la tarea y no porque les interese en verdad la literatura.

::: ¿Falta más poesía en las escuelas?

Falta más literatura en general. La educación en nuestras escuelas es tan elemental. También un gran problema es que las bibliotecas se llenan de cualquier texto y no de libros que realmente les sirvan a los estudiantes.

::: Libros viejos…

Totalmente. En mi experiencia cuando trabajé en la biblioteca del Banco Central te puedo decir que muchas donaciones de libros que llegaban era de libros totalmente viejos. A nuestras bibliotecas les falta modernizarse.

::: ¿De chavala usted se miraba poeta?

Siempre. Escribí bastante durante la secundaria y en esa época que surgieron en Managua varios movimientos literarios yo era una ávida seguidora de ellos. Cuando fui a la universidad para mí fue una gran alegría iniciar amistades con muchos poetas a quienes conocí cuando los leía en los diarios.

::: ¿Y recuerda al primero que conoció en persona?

Fue a Roberto Cuadra, él era de la “Generación traicionada”. Él también estudiaba periodismo y me presentó después a muchos otros escritores y poetas.

::: Fue entrando en un mundo casi masculino...

Sí. Habíamos pocas mujeres, pero jamás hubo rechazo.