Saúl Martínez
La mayoría de los veinte mil pobladores de las tres etapas del reparto Nuestra Señora de Candelaria, sector sur de la ciudad de Chichigalpa, deben esperar todos los días hasta las 10:00 de la noche para poder recoger un poco de agua para sus quehaceres diarios.
A esa hora, aseguran, el agua llega rala y solamente por cuatro horas.
Esta crisis, aseguran los pobladores, inició hace unos 12 años cuando el reparto comenzó a extenderse. Sin embargo la situación, dicen, se ha agravado los cinco últimos meses.
La situación ha llevado a al menos cinco mil familias a excavar e instalar las llaves en el tubo principal a orillas de la calle para lograr obtener un poco más de agua.
Hacer un pozo
Los pobladores aseguran que el terreno para perforar el pozo está listo.
Manuela Molina y Angélica Solano conforman un comité de agua para gestionar la instalación del pozo, ellas denuncian que hay irrespeto de las autoridades municipales y de la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), que después que prometieron el pozo y bomba les dijeron que no hay recursos.
En Chichigalpa el alcalde sandinista Víctor Sevilla detalló que Enacal tiene el plan de perforación de un pozo de 27 pulgadas de ancho para un caudal final en 12 pulgadas.
“Se necesita el pozo, el equipo de bombeo, un componente de tres transformadores, y conexiones y todo eso anda arriba de seis millones de córdobas”, declaró.
El funcionario refirió que han iniciado las gestiones con la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) con el Ingenio San Antonio, además de Enacal para las perforaciones con la disponibilidad de los recursos de la Alcaldía.
“Tenemos que avanzar en este invierno, porque en verano la situación será difícil”, finalizó el alcalde.
Emigdia Ferrufino, delegada de Enacal, Chinandega, señaló que están en plena disposición de llevar el agua a Candelaria, pero lo difícil son los recursos y en este invierno se han presentado varios daños en los pozos de Chinandega.
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