BOGOTA /AP
El exvicepresidente Humberto de la Calle, principal negociador oficial en los venideros diálogos de paz con la guerrilla, pidió frenar el desbordado optimismo por alcanzar soluciones mágicas que acaben con el conflicto armado colombiano.
“Espero que cuantos tomen parte de esa iniciativa se dejen guiar por la voluntad de perdón y reconciliación, en la sincera búsqueda del bien común”, dijo Benedicto XVI.
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Las negociaciones del gobierno y las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) comenzarán el 8 de octubre en Oslo, Noruega, según han dicho las partes.
Bajo el título Con esta me despido, de la Calle dijo en su columna dominical del diario El Espectador que debido a su nuevo rol como jefe oficial en los diálogos debía apartarse de ese espacio para mantener la obligatoria discreción que exigen las negociaciones.
Además “por lo pronto lo ideal en este momento es frenar el optimismo desbordado. Se entiende que tras casi cincuenta años de conflicto, la esperanza prolifera a veces sin medida”, dijo el negociador.
Expresó, sin embargo, que “es recomendable mantener la templanza, controlar el desbordado apetito hacia una solución mágica y fomentar cierta dosis de escepticismo”.
Señaló que la moderación y el escepticismo son “una sana coraza contra la volatilidad de la opinión pública, en especial cuando nuevos episodios de violencia pueden hacer presencia en el inmediato futuro”.
De la Calle es el jefe y uno de los cinco miembros de la delegación de negociadores del gobierno del presidente Juan Manuel Santos en la mesa de diálogos con las FARC.
Entre los negociadores oficiales figuran dos altos oficiales en retiro, el exdirector de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo, y el excomandante de las fuerzas militares, el general Jorge Enrique Mora.
Las FARC han designado también a dos de sus negociadores.
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