Sobre el paisaje azul de tu firmamento, y evocando tus glorias pasadas, te escribo, Patria. Me ocupo de ti, por ser la patria de todos; la nación que muy a pesar de los males que te agobian, encarnas ideales y esperanzas para un mejor porvenir, lejos de crónicas ambiciones y de usuales confrontaciones que han sido la tradicional referencia en el espacio de los trágicos tiempos que te han venido a generar hoscos resultados.