PARÍS/AFP/EFE
Francia y Estados Unidos reforzaron ayer la seguridad de embajadas y escuelas en medio de temores de que las caricaturas de Mahoma, publicadas en la revista francesa Charlie Hebdo, aticen la violencia que agita al mundo musulmán, que ha cobrado treinta vidas por la película antislámica La inocencia de los musulmanes .
En París una querella fue interpuesta contra Charlie Hebdo por “incitación al odio” en nombre de la asociación siria para la libertad. Otra demanda por “difamación” e “injuria pública” fue presentada por la Asociación de Musulmanes de Meaux, a 42 km de París.
Los 75,000 ejemplares de Charlie Hebdo —cuyo sitio en internet fue pirateado— quedaron agotados, y una nueva edición saldrá hoy. La Policía reforzó la seguridad en los alrededores de la redacción de Charlie Hebdo en París, cuyos anteriores locales fueron incendiados en noviembre de 2011 tras la publicación de un número que se burlaba de la sharia, la ley islámica.
La Casa Blanca cuestionó ayer la decisión del semanario satírico. “Sabemos que esas imágenes resultarán chocantes para muchas personas” y podrían provocar reacciones violentas, explicó el portavoz del presidente Barack Obama, Jay Carney, en su conferencia de prensa diaria, pero destacó el apoyo de Washington a la libertad de prensa y advirtió que esas caricaturas “no justifican en ningún caso la violencia”.
El ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, consideró “poco inteligente” la actitud del semanario que, en su opinión, “hecha más leña al fuego”. El redactor en jefe del semanario, Gérard Biard, se defendió: “Llevamos toda la semana hablando de las embajadas que han sido incendiadas por la difusión en internet de una película tonta, no tenemos derecho a tratar eso en una revista de sátira política?”.
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