Noel Amilcar Gallegos
Al sonar de las marimbas y los filarmónicos se desbordó Monimbó y el resto de la ciudad de Masaya todo el día y parte de la noche de ayer. Hoy por la mañana San Jerónimo doctor entrará de nuevo a su templo, celebrando así la tradición de la octava.
Ayer por la mañana la misa solemne fue oficiada por el obispo auxiliar, monseñor Silvio Báez Ortega, quien invitó a sus coterráneos a vivir las festividades con verdadera devoción.
Luego de celebrado el acto religioso la venerada imagen salió en demanda por los barrios de la ciudad, cargada en hombros de la cofradía y recibida en los hogares de los fieles creyentes, como una demostración de agradecimiento por algún favor recibido.
Según el padre Bismarck Conde, la celebración de la octava es la expresión máxima del amor y el fervor de los masayas hacia este milagroso Santo.
“Porque el 30 de septiembre es la procesión de quienes visitan a San Jerónimo, prácticamente son las personas de toda Nicaragua, la de los peregrinos. La octava es la propia de los masayas”, dijo.
LAS PRÓXIMAS ACTIVIDADES
Ayer el ardiente sol no evitó el fervor de los devotos que salieron desde tempranas horas de la mañana, ataviados con trajes folclóricos, otros con los niños en brazos bailando al son de la música de viento.
Estas actividades festivas siguen en los siguientes meses con festivales de bailes folclóricos y el famoso baile de los ahuizotes el último domingo de octubre, y el torovenado del pueblo en noviembre.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A
