José Denis Cruz
La ley de protección animal supuso el fin al maltrato que viven los caballos, perros, chocoyos… Pero fue solo una alegría efímera.
Es como si no se haya aprobado dicha legislación, pues en los mercados y carreteras la venta de animales continúa a vista y paciencia de las autoridades. Quizá porque la ley no es más que papel mojado.
“Si hay una denuncia no se lleva a cabo, porque la Policía no tiene gente capacitada, porque no hay disponibilidad y porque salen con la excusa de que no hay espacio para poner a los animales decomisados. No saben qué hacer, se pelean, no saben si le toca a la Policía o a la Procuraduría”, explicó la veterinaria María Elena Solórzano.
Enrique Rimbaud, presidente de la Fundación Amarte y férreo defensor de los animales, abogó porque la clase política del país apruebe una ordenanza que permita la ejecución de la ley aprobada en enero de 2010.
Mientras tanto “vamos a instalar programas de educación en los departamentos para que se evite el maltrato de los carretoneros hacia los animales”, dijo.
A diario se pueden observar en las avenidas de la capital a caballos y yeguas expuestos a más trabajo del que son capaces. Rimbaud dice que los animales tienen derechos.
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