¿Quién se llevó mi tiempo?

¿Sabe en qué o cuánto tiempo “pierde” cada día? El tiempo es dinero. Al igual que el dinero, el tiempo también se puede y debe presupuestar. Las personas más exitosas que conozco tienen la característica común de ser disciplinados y han aprendido a optimizar el manejo de su tiempo.

Juan Vega Gonzales (*)

¿Sabe en qué o cuánto tiempo “pierde” cada día? El tiempo es dinero. Al igual que el dinero, el tiempo también se puede y debe presupuestar. Las personas más exitosas que conozco tienen la característica común de ser disciplinados y han aprendido a optimizar el manejo de su tiempo.

¿Qué quiere decir presupuestar el tiempo? Es planificar cómo piensa utilizar las escasas 24 horas que tiene disponibles cada día. Es decir, cuántas horas de cada día utilizará para trabajar, para compartir con la familia, capacitarse, cuidar de su salud física, mental y para descansar.

El presupuesto de tiempo tiene tres componentes: a) “monetario”, b) “emocional” y c) descanso. El componente “monetario” está constituido por las actividades que le pueden generar ingresos actualmente o en el futuro. Es el tiempo que dedica al trabajo/negocios y el que dedica a educarse y aumentar sus capacidades.

El componente “emocional” está constituido por el tiempo que destina a incrementar su “cuenta corriente física y emocional”, que es básicamente el tiempo que pasa con la familia, y el que destina a cuidar la salud física y espiritual. Además de los componentes “monetario y emocional”, dedica parte del día a descansar y relajarse para reponer sus energías.

Ningún extremo es bueno. Nuestro cuerpo y vida necesitan equilibrio de uso de tiempo entre los tres componentes. Por ejemplo, una persona que se dedique exclusivamente a trabajar descuidará indudablemente su salud y la relación con la familia. Si no dedica suficiente tiempo para capacitarse y generar ingresos, terminará perdiendo salud por el estrés de no generar el dinero suficiente para pagar sus gastos y probablemente sufrirá también problemas familiares y de endeudamiento.

No se trata solo de “cantidad”, sino de “calidad de tiempo”. Cuando esté con su familia disfrute lo más posible la experiencia de estar juntos “en ese momento”. Con sus colaboradores, optimice y haga agradable el uso del tiempo de todos. Deje problemas del trabajo en el trabajo y del hogar en su casa. Aprendiendo a manejar el estrés disfrutará más de cada momento de su vida.

Viva intensamente cada instante de su tiempo. Si lo optimiza y tiene la disciplina de cumplir con su presupuesto de tiempo será capaz de hacer cada vez “más con menos”. Gane o pierda dinero; aproveche o no su tiempo; puede estar seguro que el tiempo no volverá.

(*) Director Promifin educacionfinancieranic@gmail.com

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: