Una marea humana comienza su peregrinación a La Meca

Más de dos millones de musulmanes comenzaron a converger hacia Mina, cerca de La Meca, en el primer día de la peregrinación ritual que se desarrollará bajo estrictas medidas de seguridad.

Vista general que muestra a cientos de peregrinos musulmanes mientras rezan en el centro de la Gran Mezquita de Haram Sharif en La Meca. LA PRENSA/EFE/ALAA BADARNEH

LA MECA/AFP

Más de dos millones de musulmanes comenzaron este miércoles a converger hacia Mina, cerca de La Meca, en el primer día de la peregrinación ritual que se desarrollará bajo estrictas medidas de seguridad.

A pie, en ómnibus o en tren, unos 1,7 millones de peregrinos pernoctarán en un gigantesco campamento instalado en Mina, una llanura árida en las inmediaciones de la ciudad santa.

«Son momentos memorables. Marchamos sobre los pasos del profeta Mahoma, para cumplir con los ritos del hadj», afirmó un emocionado Akram Hussein, un iraquí de 42 años que vive su primer peregrinaje.

La peregrinación a La Meca o «hadj» es uno de los cinco pilares del islam que todo fiel musulmán debe cumplir una vez en su vida si tiene medios para hacerlo.

Sudando bajo un calor agobiante, Laila Suhartu, una indonesia de 55 años, acelera el paso para llegar a Mina para asistir a la plegaria.

«La circulación es densa y difícil, pero mi alegría es grande», afirmó. La cantidad de peregrinos llegados del extranjero disminuyó en 4% con respecto al año pasado, según las autoridades, que no precisaron las razones de este descenso.

El reino autoriza a cada país musulmán la llegada de un peregrino por cada mil habitantes.      

Más de 17.000 policías fueron movilizados para garantizar la seguridad de los peregrinos y dirigirlos hacia las tiendas de campaña atribuidas según el país de origen, anunciaron las autoridades.

A su vez, un centenar de equipos de la defensa civil y unos 20.000 integrantes de los equipos médicos están disponibles para responder a cualquier eventualidad.

El jueves, los fieles se dirigirán hacia el monte Arafat, para una jornada de oración y meditación, en vísperas de la fiesta del Aid al Adha, o fiesta del sacrificio, que será celebrada a partir del viernes.

Luego volverán hacia Mina donde cumplirán el rito de la lapidación de las estelas que representan a Satán.

Por el momento no se han registrado incidentes importantes en los lugares santos donde desde hace varios días llegan oleadas de fieles.

«No hemos tenido ninguna actividad anormal u opositora al peregrinaje», afirmó por su parte en una conferencia de prensa el ministro saudita del Interior, el general Mansur al Turki.

En 1987, una manifestación de peregrinos iraníes a La Meca, bautizada como «la aversión de los ateos» contra Estados Unidos e Israel provocó violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad que dejaron 402 muertos, 275 de ellos iraníes.

Desde entonces, los peregrinos iraníes comenzaron a manifestarse discretamente en sus campamentos durante el hadj para evitar cualquier contacto con las fuerzas del orden sauditas.

Por su lado, el ministro saudita de Salud, Abdallah al-Rabia, destacó la «ausencia de cualquier epidemia», en referencia a un nuevo misterioso virus perteneciente a la familia de los coronavirus que mató recientemente a una persona en Arabia Saudita.