Luis Eduardo Martínez M
Aparentaba ser un martes tranquilo en Ciudad Darío, departamento de Matagalpa, aunque la tensión se mantiene por los cambios en los resultados electorales del domingo. Antimotines y policías regulares patrullan las calles y la gente murmura sobre la violencia que podría estallar nuevamente.
Ya hubo dos muertos y más de diez heridos por la violencia postelectoral. En el barrio Carlos Santi, a una cuadra del estadio, era velado uno de ellos: José Vidal Obando Lira, un obrero sencillo que el lunes pasaba por el sitio donde policías y partidarios del FSLN se enfrentaron con liberales que estaban seguros de que ganaron las elecciones.
Obando recibió un balazo en la cabeza y ya en el suelo fue atacado con un tubo lanzamorteros, comentaban familiares y amigos en la vela. “Los que le tiraron el balazo eran encapuchados”, afirmó Vidal Obando Cruz, hijo del fallecido.
Agregó: “Él iba a la casa de mi hermana y ver a sus nietecitos, pero se fue a llamar a mi hermano (Rodolfo)” quien estaba en el grupo de opositores que reclamaba respeto a los resultados electorales.
PARA QUÉ DENUNCIAR
Funcionarios del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos visitaron a la familia Obando, ofreciéndoles acompañamiento en el caso que denunciaran ante las autoridades policiales. “¿Para qué? Si no me van a hacer caso”, expresó la viuda Celsa Rosa Cruz Matamoros, con abundante desconfianza en las autoridades policiales.
Más tarde, a las 3:00 p.m. el cuerpo de Obando fue llevado a una misa en la iglesia San Pedro, de Ciudad Darío, colmada de pobladores, mientras que en el parque de enfrente quedaban otros comentando sobre los cuestionados resultados electorales.
Sin embargo, al otro extremo del parque había también antimotines custodiando la Alcaldía, porque supuestamente los opositores habían amenazado con quemar el edificio.
La forense Madalym Valdivia llegó a la misa para pedir autorización a los familiares de Obando y examinar el cadáver, pero se le negaron.
Fray Ignacio Urbina presidió la misa. Después, cuando el cuerpo de Obando era llevado hacia el cementerio local, el religioso de la Orden Franciscana Menor relató a LA PRENSA que el lunes los sacerdotes locales trataron de mediar para evitar la violencia.
“Siendo realistas, hay corazones heridos ahorita, aquí el pueblo está muy dolido, hay heridas y hay rabia, eso es lo que escuchamos nosotros como sacerdotes. Ante eso sí, nuestro llamado a buscar como fomentar lazos de fraternidad, de perdón, de misericordia. Pero sabemos que es difícil si no hay signos concretos de respeto a los derechos, de justicia”, dijo fray Ignacio.
Al sepelio de José Vidal Obando Lira, este martes en Darío, asistieron dirigentes y miembros de la Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), incluyendo al candidato a alcalde de Darío por esa agrupación, Edgard Matamoros. Eduardo Montealegre lamentó los sucesos de Darío y de otros lugares del país indicando que “independientemente de donde vengan no se justifica que haya esta violencia, en ningún momento propagamos que haya violencia, lo único que nuestra gente reclama sus justos derechos”. “Esto es consecuencia de los abusos que ha cometido el Consejo Supremo Electoral y el único responsable de esto son esos abusos”, dijo Montealegre, indicando que de acuerdo con las actas de las 107 Juntas Receptoras de Votos en Darío, el ganador de las elecciones fue Matamoros con más de 800 y casi 900 votos.
Fray Ignacio Urbina.
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