Judith Flores/Miami, Florida
La esperanza de un cambio en la economía del país y la aprobación de una reforma migratoria que beneficiaría a millones de personas sin estatus legal, movilizó a miles de centroamericanos que residen en el sur de la Florida, hacia los centros de votación para ejercer su derecho al sufragio.
Largas filas de votantes se apreciaban en los distintos centros de votación, pese a que en el Condado Miami Dade se realizó la votación anticipada durante nueve días, a diferencia del resto de la nación.
La comunidad centroamericana más importante en votos en el sur de la Florida es la nicaragüense cuyo número de electores podría superar los 100 mil.
El nicaragüense Enrique Cortés se nacionalizó en el 2012, después de 33 años de residir en Estados Unidos. Lo hizo con el propósito de votar en estas elecciones, él sostiene que le preocupa el rumbo de la economía.
“No estamos casados con ningún partido, sino con el que pueda dar mayores beneficios a nuestra comunidad en el tema migratorio”, opinó Portillo quien cree que la aprobación de una reforma migratoria contribuiría a mejorar la economía en los Estados Unidos.
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“Voté por Mitt Romney, porque creo en su plan económico, necesitamos fuentes de trabajo, el país no puede seguir con un ocho por ciento de desempleo y creo que el señor Romney tiene la experiencia empresarial para hacer crecer la economía de este país”, dijo Cortés.
Lázaro Obando votó por primera vez en la nación que le adoptó. Lo hizo por el candidato republicano, un derecho que asegura su país de origen, Nicaragua, le ha negado. “No podemos votar en el exterior por falta de voluntad política, la mayoría de ciudadanos de otros países votan en el exterior, menos los nicaragüenses”.
“Creo que el país necesita un cambio de timón, hay un alto índice de desempleo y necesitamos más y mejores trabajos, y también urge la aprobación de una reforma migratoria, hay muchos hispanos en el limbo, aunque yo tengo mi situación resuelta ahora, hace años atrás estuve en ese zapato, esperemos que se pueda resolver ese problema”.

UNA OPORTUNIDAD
Francisco Portillo, director de la Unidad Hondureña, Francisco Morazán, se tomó el tiempo para analizar los tres debates presidenciales y las declaraciones de cada uno de los candidatos sobre el tema migratorio. Al final decidió votar por el presidente Barack Obama, a pesar de las promesas incumplidas durante su primer mandato sobre este tópico y por ser el presidente que ha roto récord en el número de deportaciones. Cerró el 2011 con 400 mil deportados.
Portillo cree que esta vez Obama cumplirá porque de lo contrario el partido demócrata será castigado por los hispanos en la próxima contienda electoral.
El tema migratorio es el más sentido por los hondureños, en lo que va de este año, unos 29 mil han sido deportados a su país. Se estima que más de un millón de hondureños viven en Estados Unidos, 60 mil residen en el sur de la Florida, de ellos solo siete mil pueden votar, y 25 mil a nivel nacional.
Un buen porcentaje de esa comunidad tiene Estatus de Protección Temporal, pero otra parte se encuentra indocumentada.
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